¿Qué vamos a comer hoy, mamá?

BANCO DE ALIMENTOS
11/05/2026 04:00

    El 10 de mayo suele llenarse de flores, restaurantes y fotografías familiares. Pero mientras muchos celebran, en miles de hogares hay una pregunta mucho más urgente que cualquier festejo: “¿Qué vamos a comer hoy, mamá?”

    Ese también es el Día de las Madres.

    Existe una maternidad que pocas veces aparece en las campañas comerciales. La de las mujeres que hacen rendir una despensa para toda la semana. La de quienes inventan comidas con lo poco que queda en el refrigerador. La de las madres que primero sirven a sus hijos y después revisan si alcanzó para ellas.

    Como sociedad hemos romantizado demasiado el sacrificio materno. Repetimos frases como “las mamás pueden con todo”, pero casi nunca nos preguntamos por qué tienen que poder con todo.

    En muchas colonias y comunidades de Sinaloa, el Día de las Madres no suspende la preocupación diaria. El hambre no toma descanso por ser 10 de mayo. La ansiedad económica tampoco. Hay madres que hoy celebrarán y al mismo tiempo estarán pensando cómo completar la cena de mañana.

    En el Banco de Alimentos lo vemos constantemente. Mujeres que llegan con una mezcla extraña entre dignidad y cansancio. Madres jóvenes, adultas mayores, jefas de familia, abuelas criando nietos. Muchas cargan solas con toda la responsabilidad económica del hogar.

    Y quizá el rostro más duro del hambre es uno que casi no se menciona: la madre que se salta comidas para que sus hijos sí puedan comer. Ese sacrificio suele permanecer invisible porque ocurre dentro de la casa. Nadie lo publica. Nadie lo presume. Pero sucede todos los días.

    También existe otra realidad que vale la pena reconocer este 10 de mayo: muchas madres, aun viviendo necesidad, siguen enseñando generosidad. Compartir. Dar gracias. Ayudar al vecino. En comunidades vulnerables encontramos familias que tienen poco y aun así reparten de ese poco.

    Eso contradice una idea muy cómoda: pensar que la solidaridad depende del dinero. Muchas veces quienes más comparten son quienes más saben lo que significa no tener.

    Por eso este Día de las Madres quizá vale la pena replantear el significado del festejo. Celebrar no debería limitarse a flores, desayunos o publicaciones en redes sociales. También debería traducirse en empatía y acción.

    Desde el Banco de Alimentos queremos felicitar especialmente a todas las madres beneficiarias que, pese a las dificultades, todos los días sostienen a sus familias con esfuerzo, dignidad y amor.

    También a todas nuestras colaboradoras, voluntarias y compañeras que además de trabajar para alimentar a miles de personas, cumplen diariamente la tarea más importante y más difícil: ser mamá.

    Porque detrás de cada despensa entregada también hay madres empacando, organizando, clasificando alimentos y ayudando a otras familias.Y no, la ayuda alimentaria no resuelve por sí sola la pobreza. Pero sí puede cambiar el ánimo de una madre que hoy no sabe cómo alimentar a sus hijos esta semana.

    Este 10 de mayo, además de felicitar a mamá, quizá también deberíamos preguntarnos algo más importante: ¿qué estamos haciendo para que ninguna madre tenga que elegir entre comer ella o alimentar a sus hijos? Porque el amor de una madre es inmenso. Pero, incluso, el amor necesita alimento.