Ramírez Cuéllar revive a Gerardo Vargas
Nacho Mier llama a la unidad a los trece
Después de que el Diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar le dio el miércoles el “espaldarazo” a Gerardo Vargas Landeros para colocarlo dentro de los seis que pasarán en el tamiz del proceso interno del Movimiento Regeneración Nacional, ayer vino el Senador Ignacio Mier a Culiacán a realizar su primera misión como delegado de ese partido consistente en blindar la unidad a las trece “corcholatas” que pelean por obtener la coordinación estatal de defensa de la Cuarta Transformación y la soberanía nacional. Al “piso disparejo” que ocasionó el primero, lo niveló el segundo con el exhorto a la disciplina y el respeto.
Preámbulo de las cruciales determinaciones que habrá en Sinaloa, Ramírez disfrazó como acercamientos con el sector económico lo que en realidad es la acción sesgada para el favoritismo a sus pretensos privilegiados. De su agenda privada con Vargas derivó que el ex Alcalde de Ahome saliera confiado en que aparecerá entre los seis morenistas que pasarán el primer filtro en la selección doméstica que está por concretar el partido guinda para entrar a la etapa final en la cual definirá a la candidata, porque se da por hecho que será una mujer la que peleará por retener la titularidad del Poder Ejecutivo.
Sin traer la autorización de la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, para que viniera a Sinaloa, presidió cónclaves con gente de la política y los negocios y no tuvo empacho en meter a hurtadillas la mano a la “tómbola” cuatroteísta para marcar a algunos de los participantes. Vino a intentar el salvamento del cabecilla del movimiento del trébol de cuatro hojas y al mismo tiempo a plantearse como fiel de la balanza, contradicción que resulta imposible de sostener.
En marzo también estuvo en Culiacán el tres veces integrante de la Cámara de Diputados, en aquella ocasión para apadrinar a Jesús Alfonso Ibarra Ramos, quien también compite por la candidatura a Gobernador, en la presentación de una propuesta de programa de gobierno para el periodo 2027-2033. Es decir, el ex dirigente nacional de Morena está impedido a plantearse como el pegamento epóxico capaz de sellar pactos de unidad en Sinaloa, porque el factor engrudo es el que utiliza para resanar la imagen de políticos de su predilección.
Era de esperarse que la visita de Ramírez Cuéllar la capitalizara Vargas Landeros en la estrategia de aparecer entre los seis que quedarán en el primer cedazo morenista. De mucho colmillo político en la tenebra intrapartidista, viejo lobo en el mar de las componendas del poder, hará lo que tenga que hacer para lavar la afrenta que en marzo de 2016 le impidió ser candidato a Gobernador, tal como lo planeó Mario López Valdez, pero se le atravesó Enrique Peña Nieto con la postulación de Quirino Ordaz Coppel.
Lo que intriga es que en el plano nacional tantos estén revolviendo la olla en que se cocina la candidatura al Gobierno de Sinaloa, como si no bastara con aquellos que están metiendo sus cucharas en el ámbito local. ¿Quién le dio la indicación a Ramírez Cuéllar de venir a Sinaloa a echarle leña a la hoguera donde hierve el futurismo a todo lo que da? ¿Realmente es factótum en la toma de la gran definición? ¿Tanta injerencia que hasta viene a darle el pase automático a Vargas Landeros hacia el siguiente nivel del procedimiento intramuros, fingiendo no estar enterado de que el mochitense cayó en gracia del grupo político que encabeza Rubén Rocha?
Ramírez Cuéllar sabe bien que bajo ninguna circunstancia Gerardo Vargas será el candidato de Morena a Gobernador. Podría gestionarle una diputación local o federal, algún cargo de primer nivel en el próximo Gabinete estatal, inclusive conseguirle la dirigencia morenista en Sinaloa, pero siempre se le notará por más que lo pinten de guinda el cuño tricolor que ni la coloración azul le pudo disipar en aquel raro experimento camaleónico en el que acompañó al malovismo durante el período 2011-2016.
Por su parte, Nacho Mier hizo la función de enfriamiento de los ánimos y la intención primera tuvo que ver con presentarse ante los aspirantes a Gobernador y ofrecerse como interlocutor con propósitos de cohesión. Trae el apoyo de la cúpula de la 4T, se nota, y muestra ganas de sudar la camiseta puesto que dio a conocer recorridos por los veinte municipios sinaloenses. A lo lejos se puede ver la luz verde que significa en la instrucción de destrabar el embotellamiento de avideces políticas en Sinaloa.
Empezó con el pie derecho. El manejo de las circunstancias abona a la conjetura de que inició la operación apagafuegos en Sinaloa, ensayando con sofocar las llamaradas que dejó a su paso Ramírez Cuéllar.
En estas reyertas por el poder,
la vigilancia nunca retires,
de la ruda mano de Ramírez,
ni del índice elector de Mier.
Nacho Mier hará la parte suplementaria después de lo que determinen las encuestas respecto a los que concursan en Sinaloa por la designación de coordinadores estatales de defensa de la Cuarta Transformación y la soberanía nacional, que es el visto bueno que solicitará la Presidenta Claudia Sheinbaum antes de tomar la decisión definitiva. Observará cada paso y cada traspié de las y los aspirantes al tiempo que esculcará en las preferencias de los sinaloenses, para llenar la otra boleta: la de las calificaciones. Pórtense bien “corcholatas” y “corcholatos”.