Un comentario que se me quedó en el tintero (como decían los escritores antiguos), es sobre un mensaje de mi querido amigo Sergio Orozco Aceves respecto al tema de una columna que escribí, y sobre la cual hizo un comentario mi asidua lectora Velina Maricela Medina.
El texto de Sergio, dice así: “Estimado Rodolfo: Con mucho gusto vi los mensajes de Velina Maricela Medina. Sobre todo, porque recordé a mi admirada Maestra Velina León de Medina, quien me enseñó a pensar. Le conocí cuando ella era Directora de la Escuela Josefa Ortiz de Domínguez; estaba en el soberbio edificio del Seminario Tridentino del Noroeste, después Cuartel Militar y luego, tras la revolución. Orfanato y Escuela de Niñas. Fue Palacio de Gobierno y actualmente Ayuntamiento de Culiacán. Además, la Maestra Velina formó una ejemplar familia de intelectuales, académicos y periodistas. Recordar es revivir”
Este comentario me remitió a la columna que publiqué el 14 de abril de 2025, titulada: “El recuerdo no envejece”, de la cual entresaco un párrafo: “Recordar no significa solamente enclaustrarse en la nostalgia, sino disipar las brumas para ir al encuentro de nuevos rayos que iluminen la existencia. Es decir, la emoción que se experimenta con el recuerdo no es, necesariamente, una evasión sino un aliciente y motivación”.
A su vez, estas palabras trajeron a mi mente un pensamiento escrito en mis años mozos: “Recordar es volver a vivir, recrear la ilusión perdida, creer que el ayer es hoy viviéndolo sin medida”.
Vagando en el recuerdo, resucitó en mi mente la canción de los Carpenters, “El ayer una vez más”, que dice: “Aquellos días tan felices y no hace tanto que pasaron. Me preguntaba tan a menudo dónde habrían ido, pero han vuelto, como un amigo perdido hace tiempo”.
¿Revivo los recuerdos?