“Coming home”, titulada en español “Regreso sin gloria”, es una película de 1978 protagonizada por Jane Fonda y John Voight. Su temática es totalmente diferente, pero ayer, el título del filme fue evocador para mí por la derrota que sufrió Francia en el Mundial de Futbol, 2-0 ante España, con goles de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro.
Todavía no debe regresar Francia a casa, porque disputará el tercer lugar el sábado, ante la escuadra que resulte vencida hoy en el partido de Inglaterra contra Argentina.
No obstante, no se trata de un regreso sin gloria, sino con mucha gloria. Lógico, los franceses esperaban consagrarse con un triunfo que los catapultara a la Final, sobre todo atendiendo a la fecha en que se jugó el partido en cuestión, 14 de julio, aniversario nacional de la Revolución Francesa de 1789.
Francia no mostró gran potencial ante España, quien prácticamente no le permitió lucir como en sus anteriores partidos. Sin embargo, tanto los franceses, como todos los jugadores que participaron en este Mundial de Futbol, merecen regresar con gloria a su patria porque dieron lo mejor de sí.
Cierto, no regresarán cantando “Allons enfants de la Patrie. Le jour de gloire est arrivé!” (Vengan, hijos de la patria. ¡El día de la gloria ha llegado!). La fortuna no les sonrió, pero tampoco deben sepultarse en la frustración e ignominia.
Lo fundamental es dar lo mejor de uno y perder con honor, sin rendirse a la desesperación y cometer agresiones innecesarias, como la hecha por Mbappé (autor de 8 goles en el Mundial) ante Unai Simón, el guardameta rival.
Mbappé es el jugador francés con más partidos disputados en copas mundiales de futbol (21) superando la marca del guardameta Hugo Lloris, quien participó en 20 encuentros.
¿Regreso con gloria?