Rehacer mi vida

ÉTHOS
24/06/2026 04:00
    Jamás se puede afirmar que alguna persona no tenga la posibilidad de rehacer su vida, enmendar errores, construir una nueva versión de sí misma y retomar un nuevo sendero... En este proceso de renovación e interiorización, la música es un elemento esencial e imprescindible...

    Todos tenemos la capacidad de reinventarnos en cualquier etapa de nuestra vida; es decir, jamás se puede afirmar que alguna persona no tenga la posibilidad de rehacer su vida, enmendar errores, construir una nueva versión de sí misma y retomar un nuevo sendero.

    En este proceso de renovación e interiorización, la música es un elemento esencial e imprescindible, como señaló el director de orquesta español, Íñigo Pirfano, en su libro “Inteligencia musical”.

    En el primer capítulo, titulado: “La música nos hace mejores”, Pirfano recordó una enseñanza de su padre, quien también fue director de orquesta. En una ocasión, después de dirigir el Réquiem de Mozart, se le acercó una persona y le dijo: “Gracias, maestro, porque después de su interpretación de esta noche, he decidido rehacer mi vida”. Mi padre, añadió Pirfano, “aseguraba que ése había sido el mayor éxito profesional de toda su carrera”.

    Reiteró que la música puede cambiar positivamente nuestro estado de ánimo y nuestra perspectiva ante la vida: “Nuestro estado de ánimo nunca podrá mejorar la situación del tráfico. ¿Por qué no cambiar -con ayuda de la música- lo que tenemos a mano, es decir, nuestro estado de ánimo?”

    Una vez más, subrayó el poder de la música para enfrentar y corregir el declive de la sociedad actual: “Definitivamente, la música no es superflua sino necesaria, máxime en una sociedad algo desquiciada y neurótica como la nuestra. Los hombres necesitamos esos reductos en los que poder reencontrarnos con quienes de verdad somos; con lo más auténtico que late en el interior de cada uno de nosotros”.

    Para comprobar la verdad de su aserción, propuso una pequeña terapia musical: “el segundo movimiento -Andante- del Concierto para Arpa y Flauta KV 299 de W. A. Mozart”.

    ¿Me transforma la música? ¿Rehago mi vida?