Relevo en Confie y los retos de la ciencia en Sinaloa

    Los cambios, cuando se conducen con visión, permiten mejorar los sistemas. En este caso, como comunidad científica debemos trabajar en unidad para que esta transición fortalezca, y no debilite, lo que ya se ha construido

    Todo cambio institucional abre una oportunidad. En el caso del relevo en la Dirección General de la Coordinación General para el Fomento a la Investigación Científica y la Innovación del Estado de Sinaloa (Confie), esta oportunidad debe ser aprovechada para seguir potenciando la ciencia en Sinaloa. No se trata solamente de un cambio administrativo. Es un momento para revisar lo avanzado, consolidar lo que ha funcionado y abrir nuevas rutas de desarrollo científico, tecnológico y humanístico para el estado.

    Recientemente, la comunidad científica sinaloense recibió la noticia del cambio en la titularidad de Confie. Deja el cargo el doctor Carlos Karam Quiñones y lo asume el doctor Samuel Octavio Ojeda Gastélum. La noticia generó primero sorpresa, pero también confianza en que el rumbo establecido en la política de ciencia de Sinaloa pueda mantenerse y fortalecerse.

    El doctor Carlos Karam Quiñones marcó una pauta clara en el desarrollo de la ciencia en Sinaloa. Durante su periodo se observó una tendencia positiva en la promoción, difusión y apoyo a la ciencia entre tecnólogos e investigadores sinaloenses. Confiamos que esta ruta podrá continuar con la nueva dirección encabezada por el doctor Ojeda, un académico con trayectoria en la investigación, de quien esperamos siga impulsando el desarrollo de la ciencia sinaloense en toda su diversidad disciplinaria.

    Es justo reconocer el trabajo realizado por el doctor Karam y su equipo. Desde la administración general, pasando por las distintas áreas y direcciones vinculadas al Centro de Ciencias de Sinaloa, la difusión de la investigación, la vinculación y otros espacios institucionales, se lograron avances positivos durante este periodo. Esos logros no deben perderse. Al contrario, deben servir como base para una nueva etapa de mayor consolidación.

    Los cambios, cuando se conducen con visión, permiten mejorar los sistemas. En este caso, como comunidad científica debemos trabajar en unidad para que esta transición fortalezca, y no debilite, lo que ya se ha construido. También nos corresponde dar seguimiento a los esfuerzos del doctor Ojeda, acompañar las iniciativas que han tenido impacto positivo y asumir que la promoción de la ciencia en nuestra región no puede quedar en manos de unos pocos. Es una tarea colectiva. Cada quien, desde su propio espacio de trabajo, puede contribuir, pero debemos hacerlo con mayor coordinación y con objetivos comunes.

    Un recuento rápido permite reconocer algunos programas que han tenido una recepción positiva entre los miembros del Sistema Sinaloense de Investigadores y Tecnólogos (SSIT). Entre ellos están las convocatorias para apoyo a la publicación de artículos (por sus siglas Paipac), la participación en congresos (FAD-SSIT), la organización de eventos académicos (Facyt) y otros programas que también benefician a estudiantes con aspiraciones científicas. Estos apoyos han sido importantes porque, en muchos casos, representan la única fuente disponible para cubrir actividades fundamentales en la formación y consolidación de investigadores.

    Lo que debemos buscar ahora es que estos apoyos se consoliden y se amplíen. Una ruta necesaria sería fortalecer convocatorias para proyectos de investigación enfocados en problemas de interés público para nuestra región. Sinaloa enfrenta retos ambientales, educativos, productivos, sociales, tecnológicos y de salud que requieren conocimiento especializado. La ciencia no debe caminar separada de estos problemas; debe ayudar a entenderlos y, cuando sea posible, proponer soluciones.

    También debe seguir fortaleciéndose la comunidad científica mediante el aumento del número de integrantes del SSIT. Somos una comunidad amplia, con más de mil miembros, y eso debe traducirse en mayor capacidad de propuesta, diálogo y exigencia pública.

    Un tema nodal es el aumento del presupuesto para ciencia, que sigue siendo limitado. Aumentarlo debe ser una tarea colectiva. Si bien es responsabilidad directa de la dirigencia de Confie, también es compartida por toda la comunidad científica sinaloense. Como comunidad debemos exigir que se siga apoyando el desarrollo de la ciencia en Sinaloa y que se consoliden los programas que ya han demostrado funcionar.

    Suscribimos nuestro reconocimiento al doctor Carlos Karam Quiñones por el trabajo realizado al frente de Confie y por el impulso que dio a la ciencia sinaloense durante su gestión. Corresponde ahora dar un voto de confianza al doctor Ojeda, cuya llegada debe verse como una oportunidad para sumar. Acompañarlo al frente de la nueva dirigencia no significa renunciar a la crítica, sino ejercerla con responsabilidad, con argumentos y con sentido de comunidad.