¿Ruptura de la Presidenta Sheinbaum con López Obrador?

Lo que quiso decir
25/08/2026 04:02
    Lo realmente de fondo en la nueva renuncia de Rocha Moya al Gobierno de Sinaloa es saber si la Mandataria decidió poner límite al poder que su mentor y líder ha tenido en su gobierno y si, por fin, decidió que sólo ella gobernará el País.

    El que Rubén Rocha Moya volviera a la Gubernatura de Sinaloa -hace 112 días había pedido licencia para ausentarse- fue una orden desde Palenque, Chiapas, del Presidente López Obrador (2018-2024), molesto con la Presidenta Claudia Sheinbaum.

    La Presidenta dijo que se enteró de la decisión de Rocha Moya a través de un mensaje que éste subió a la red X, donde anunció que retomaba el Gobierno de su estado, lo que sólo duró algunas horas.

    Y ella en esa misma red escribió: “Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación. Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder”.

    Y añadió: “Porque el poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso, y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia. México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la Nación es eterna. El pueblo no está para alimentar ambiciones personales: está para exigir que se defienda su dignidad y futuro y su esperanza”.

    El mensaje de la Presidenta no tiene remitente, pero el contenido de su reflexión no va dirigido a Rocha Moya, acusado por el Gobierno de Estados Unidos de nexos con el crimen -las pruebas son abrumadoras e incluso aplastantes-, sino a su antecesor, López Obrador, quien en los últimos 20 años ha sido su líder y mentor.

    ¿Rocha seguirá teniendo el apoyo de la Presidenta?

    Morena, los partidos aliados, los diputados del oficialismo y también funcionarios dijeron que la acción de Rocha Moya era algo solo personal, y le pedían que de inmediato volviera a presentar su renuncia. López Obrador esperaba que su enlace con el Cártel del Pacífico tuviera el apoyo del partido que él fundó, y del cual ha sido, hasta hoy, el líder moral indiscutible.

    Las cosas no salieron como las planeó, y Rocha Moya, a sólo unas horas de haber vuelto a la Gubernatura, tuvo que presentar, otra vez, la solicitud de dejar el cargo por tiempo indefinido. Ahora su futuro es incierto. ¿Seguirá teniendo el apoyo de la Presidenta? En su caso, estamos ante un nuevo escenario.

    Lo realmente de fondo en este hecho, que revela una muy mala valoración de López Obrador -la soledad y la lejanía atrofian la sensibilidad política-, es si estamos frente a la ruptura abierta entre la Presidenta y López Obrador, o es sólo que la Presidenta decidió poner límite al poder que su mentor y líder ha tenido en su gobierno, y, por fin, se decidió a que sólo ella es quien va a gobernar.

    La respuesta la vamos a ver en los próximos días. Lo que ocurrió con la fracasada decisión y apuesta de López Obrador marca un antes y un después en el gobierno de la Presidenta Sheinbaum. El juego no termina, y ambos han movido sus piezas. ¿Esto en qué va a concluir? Pronto lo veremos.