Iniciamos ayer la semana con una jornada bursátil positiva para casi todas las bolsas de valores importantes del planeta. Los principales índices bursátiles de Wall Street cerraron al alza este lunes, impulsados por el avance de las empresas tecnológicas y vinculadas con inteligencia artificial, que compensaron la presión surgida por el incremento en los rendimientos de los Bonos del Tesoro. Con ello, el Dow Jones y el SP500 mantuvieron una racha de tres sesiones al alza, mientras que el Nasdaq anotó su segundo día consecutivo de avances y finalizó en un nivel récord. Por su parte, los rendimientos de los Bonos del Tesoro estadounidense avanzaron este lunes, con el bono a 10 años en torno a 5.31 por ciento, su nivel más alto desde abril de 2002, mientras los inversionistas evalúan las perspectivas de la política monetaria de la Reserva Federal.
La semana pasada, los datos económicos en la Unión Americana enfriaron las expectativas de otro aumento en tasas por parte de la Reserva Federal. La Inflación en Gasto al Consumo de agosto se desaceleró a 3.4 por ciento anual, con la subyacente en 3.0 por ciento, ambas por debajo de lo esperado. El viernes, el reporte de empleo de septiembre mostró apenas 29 mil nuevos empleos en la nómina no agrícola, muy por debajo de lo esperado; la tasa de desempleo subió a 4.2 por ciento y julio y agosto se revisaron a la baja (por un total de 60 mil empleos menos). Como resultado, la probabilidad de un aumento en la tasa en octubre cayó sensiblemente.
De este lado de la frontera, el mercado accionario mexicano dio la vuelta a un comienzo negativo en la jornada de ayer, luego de una semana de pérdidas y tras conocer las últimas actualizaciones económicas locales. El mercado incorporó que el consumo privado en México no presentó variación en julio, a partir de un retroceso en el apartado nacional y un alza en el segmento de importación, con lo que quedó debajo de lo previsto por los analistas.
En el ámbito local, el Indicador Mensual de Consumo Privado en el Mercado Interior mostró en julio un avance de solo 0.01 por ciento mensual, luego de dos meses de caídas, según cifras ajustadas por estacionalidad; con respecto a julio de 2025, el consumo privado creció 1.10 por ciento. Por su parte, la inversión fija bruta registró en julio un crecimiento de 1.37 por ciento, su segundo avance mensual consecutivo, de acuerdo con series ajustadas por estacionalidad; a tasa anual, la inversión fija bruta aceleró su crecimiento a 6.03 por ciento, con lo que suma cuatro meses al alza, tras una racha de diecinueve meses de caídas.
Algunos analistas consideran que la estrategia actual es insuficiente y que, si la trayectoria del endeudamiento no se corrige a través de un impulso al crecimiento económico o de una reforma fiscal para elevar la recaudación tributaria, el país acabará por perder el grado de inversión crediticia hacia finales del sexenio de la Presidenta Sheinbaum. Es el caso que el Fondo Monetario Internacional recomendó al Gobierno de México implementar mayores esfuerzos en materia de consolidación fiscal para ubicar la deuda del país en una trayectoria descendente.
En asuntos energéticos, observamos que los precios internacionales del petróleo finalizaron la jornada del lunes con pérdidas, en medio del aumento de las exportaciones de crudo de Medio Oriente y la liberación de reservas por parte de los países del G7. Así, el barril de crudo estadounidense, West Texas Intermediate, cayó 1.84 por ciento a 89.43 dólares, mientras que el crudo europeo, Brent del Mar del Norte, bajó 1.89 por ciento a 100.32 dólares el barril.
Con esta caída, el crudo americano tocó su nivel más bajo en cinco semanas, mientras que el Brent se ubicó en su menor nivel en dos semanas. Ambos referentes acumularon su segunda jornada consecutiva de pérdidas. Los precios retrocedieron luego de que los países del G7 acordaron la semana pasada liberar 100 millones de barriles de diésel y crudo de sus reservas de emergencia, además de comprometerse a no imponer restricciones a las exportaciones de energía, tras la presión ejercida por el presidente estadounidense, Donald Trump.
A esto se sumó el dato de que las exportaciones de petróleo de Medio Oriente superaron los niveles previos a la guerra durante cuatro de los siete días de la última semana de septiembre, de acuerdo con datos de transporte marítimo, pese a los ataques contra buques que transitan por el Estrecho de Ormuz. En contraste, el Gobierno de Yemen, respaldado por Arabia Saudita y reconocido internacionalmente, anunció ayer una ofensiva militar a gran escala para recuperar las zonas del país controladas por los hutíes, respaldados por Irán. Paralelamente, Aramco, la mayor petrolera estatal de Arabia Saudita, recortó inesperadamente los precios oficiales de venta de su crudo para Asia en noviembre, hasta niveles mínimos de seis años.
En temas cambiarios, tenemos que el peso mexicano cerró la primera jornada de la semana con ganancias frente al dólar. De acuerdo con los registros del Banco de México, el tipo de cambio interbancario cerró ayer en 18.09 pesos por dólar, lo que materializa una apreciación de la moneda azteca de poco más de siete centavos frente a su cierre previo del viernes. La semana pasada, el peso acumuló una depreciación semanal de 2.4 por ciento, con lo que anotó su cuarta semana consecutiva de pérdidas.
Los mercados globales muestran un desempeño mixto debido al alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que alcanzaron niveles no vistos en más de dos décadas, ante la preocupación de los operadores de que la inflación obligue a la Reserva Federal a mantener altas las tasas de interés por más tiempo. Algunos analistas opinan que el rendimiento a 10 años de los Bonos del Tesoro marca otro récord desde 2002, a pesar de que los datos de inflación y empleo de la semana pasada aliviaron las apuestas de que la autoridad monetaria eleve de nuevo las tasas de interés este mes. Sigamos atentos; nos vemos el próximo martes.