Somos Mx ¿podrá?

01/07/2026 04:02
    A futuro, el reto más destacado para Somos Mx será el trabajo en los territorios controlados por el crimen organizado. Como son conscientes de ello, lo más probable es que concentren sus esfuerzos y recursos en ciudades relativamente seguras

    Somos México (Somos Mx) es un partido que se ha ganado el beneficio de la duda. ¿Podrá regenerar algunas parcelas de nuestro degradado sistema político?

    La reforma electoral de 1996 erró al dar tanto dinero a los partidos. Cuando sus dirigencias se dieron cuenta de lo que significa vivir en el cuerno de la abundancia, construyeron una fortaleza a la cual es casi imposible entrar. Tiene portones blindados que se abren cada seis años. Son pocos los que logran superar todas las trampas y obstáculos; en el ciclo actual se registraron 91 aspirantes, pero sólo dos cruzaron la meta.

    Los recién llegados tendrán que obtener en los comicios federales de 2027 un millón y medio de votos. Para ello, deberán postular a un máximo de 30 mil candidatos (entre propietarios y suplentes) a cargos en los tres niveles de gobierno. Recibirán de prerrogativas federales 91 millones, más lo que obtengan de cada entidad. Como es una cantidad insuficiente para el tamaño del País y la inmensidad del reto, tendrán que allegarse de recursos legales o ilegales. Morena recibirá este año 2 mil 700 millones.

    Somos Mx pudo convertirse en partido porque, paradójicamente, se benefició de las fobias de Andrés Manuel López Obrador. La más importante fue su animadversión al Instituto Nacional Electoral que, pese a sus errores y costos, se ganó la confianza social. Para defenderlo nació la Marea Rosa, de la cual proviene el 80 por ciento de la membresía actual de Somos Mx.

    El reluciente partido también se benefició con los funcionarios expulsados de las instituciones electorales colonizadas por Morena. Ellos fueron parte central de la exitosa e inteligente estrategia que les permitió lograr el registro.

    Otro mérito de Somos Mx fue ponerle frenos desde ahora a los cazadores de candidaturas que dan acceso a las ubres de los presupuestos públicos. Un buen número de los mercenarios desistió cuando supo que los dirigentes no podrán ser candidatos y que la selección se hará por medio de elecciones primarias.

    A futuro, el reto más destacado para Somos Mx será el trabajo en los territorios controlados por el crimen organizado. Como son conscientes de ello, lo más probable es que concentren sus esfuerzos y recursos en ciudades relativamente seguras.

    El segundo desafío será convencer a las organizaciones de la sociedad civil para que consideren en serio las propuestas del nuevo partido. El rechazo a los partidos es enorme, se han ganado a pulso el último lugar que siempre reciben en las encuestas de opinión.

    Están, finalmente, los jóvenes, la clave de las elecciones futuras. En el 2025, el 50.5 por ciento de la población estuvo formada por los nacidos entre 1981 y 2010 (millennials y generación Z). Somos Mx está apostando por ellos y por las causas de las OSC, y dedicará una tercera parte de sus candidaturas a personas con 35 años o menos que sean representativos de las principales causas.

    Sin embargo, el desafío más fuerte seguirá siendo su capacidad para resistir los embates seductores de una cultura partidista bien atrincherada en un búnker que supera los usos y costumbres de los años dorados del priismo.

    El 24 de diciembre de 1992, Raúl Salinas de Gortari envió una tarjeta manuscrita al entonces precandidato Luis Donaldo Colosio. Le recordaba que “las puertas de la Presidencia de la República se abren desde adentro, no desde afuera” (ver reportaje de César Romero Jacobo en Reforma, 14 de abril de 1997). El hermano del Presidente le recordaba a Colosio que ellos, los Salinas de Gortari, eran los dueños de la cancha, de los árbitros y del balón; y que si escribía Presidencia con mayúscula era porque se le daba la gana. Así de obvia era la concentración de poder en un apellido y eso unificó a todas las fuerzas renovadoras de dentro y fuera del PRI.

    La fortaleza construida por la partidocracia es igual de poderosa, pero su poder está más disperso y sus excesos menos visibles. Somos Mx tendrá que sobrellevar a una partidocracia que intentará incorporarlos al llenado de planas donde escriben una y otra vez: “nos merecemos la abundancia”.

    La ciudadanía se merece mejores partidos, y Somos Mx abre un resquicio para una limpieza a fondo de un sistema nacido para lucrar. Seguiré su trayectoria recordando que los periódicos también sirven para ahuyentar moscas y señalar ineficiencias y corrupciones.

    Colaboró Elena Simón Hernández