Ternura y suavidad

ÉTHOS
23/08/2023 04:03
    rfonseca@noroeste.com / rodifo54@hotmail.com
    'En el mundo nada hay más blando que el agua, pero en atacar lo duro no tiene igual y nada hay que la supere. Que lo débil vence a lo fuerte, que lo blando vence a lo duro todo el mundo lo sabe, pero nadie puede ponerlo en práctica'.

    Estas dos cualidades o virtudes no tienen demasiado cartel en nuestra sociedad. El mundo laboral y de los negocios exige sagacidad, cálculo, agresividad y premeditación. En el terreno de las relaciones humanas tampoco se recomienda hacer gala de ternura y debilidad, porque los demás se pueden aprovechar de quien muestra tan nobles sentimientos.

    Sin embargo, la ternura y suavidad, según el libro del Tao, son características de quien vive intensamente su vida: “Cuando el hombre nace es tierno y débil, y cuando muere es duro y rígido. Cuando las plantas están vivas son blandas y flexibles, y cuando están muertas son secas y rígidas. Por eso la dureza y la rigidez son compañeras de la muerte, y la blandura y la suavidad son compañeras de la vida. Por eso cuando un ejército es empecinado será derrotado, cuando un árbol es duro será derribado. Lo grande y fuerte declina, lo suave y tierno prospera”.

    Siguiendo con las comparaciones de la naturaleza, el Tao utilizó la consideración del elemento agua: “En el mundo nada hay más blando que el agua, pero en atacar lo duro no tiene igual y nada hay que la supere. Que lo débil vence a lo fuerte, que lo blando vence a lo duro todo el mundo lo sabe, pero nadie puede ponerlo en práctica”.

    En verdad, no es que no sepamos, como dice el texto, sino que no queremos utilizar la suave fuerza del amor, preferimos recurrir al uso de la fuerza, poder, agresión y violencia. Empero, casi nunca optamos por la suavidad y la dulzura, pues creemos que lo débil nunca vencerá a lo fuerte. Pablo de Tarso sostuvo exactamente lo contrario: “Cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2 Cor 12,10).

    ¿Procedo con fuerza y poder, o con ternura y suavidad?