Trazos del gobierno de Rocha para 2023
Bosquejos de las obras material y política
Una vez transitada la curva de aprendizaje, o también puede llamársele de prueba o de echando a perder se aprende, existe curiosidad en los sinaloenses por saber cómo vendrá el segundo año del gobierno de Rubén Rocha Moya que para efectos cíclicos inició el 1 de noviembre de 2022 y en términos cronológicos es todo el 2023, apostándole muchos a que la parte trabada del Gabinete empezará a funcionar como debe ser y el Mandatario estatal operará más para la unidad ciudadana y reforzará el carácter humanitario como su sello sexenal.
Es natural que nunca un período sea igual a otro ni el primer año puede comportarse semejante a los seis que constitucionalmente corresponden al jefe del Poder Ejecutivo en turno. Todos los que han sido gobernadores destinaron los 365 días iniciales a emparejar el camino hacia el quinquenio restante, aunque algunos perdieron el sexenio en desnivelarle ellos mismos el terreno e incurrir en desastrosos desempeños. A Jesús Aguilar Padilla, por ejemplo, se le fue el tiempo en matizar la presencia avasallante del crimen organizado a tal grado que la población determinó la ausencia de autoridad, vacío que cubrió la delincuencia.
Hoy, con Rocha Moya, prácticamente ya está visible la obra material que se realizará en Sinaloa, con 20 acciones de alto espectro y otras de carácter social por un monto de 430 millones de pesos, con la multicitada necesidad de que sean transparentes desde la licitación y designación hasta la conclusión. En lo que podría avanzarse más el próximo año es en involucrar en todo este proceso a organizaciones de la sociedad civil para que verifiquen y aporten en lo que corresponde a la nitidez de la cosa pública.
La tarea de crecer los apoyos a sectores en situación de vulnerabilidad inició en Sinaloa con las pensiones para personas con discapacidad y lo siguiente consiste en abrir el abanico hacia otros segmentos en contextos de fragilidad. Si bien es cierto que el Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón a construirse en Mazatlán crecerá dicho amparo, igual se requieren ampliar la cobertura y mejorar las condiciones laborales en los servicios solidarios que ya presta el Desarrollo Integral de la Familia, como es el caso del Centro de Autismo.
Otra área a reforzar es la seguridad pública sobre todo en el abatimiento de delitos que afectan directamente a la población en general como robos a particulares o en casas habitación, asaltos a quienes desarrollan alguna actividad económica, violaciones sexuales, extorsiones, agresiones a mujeres, violencia contra niños y, ya se ha dicho bastante al respecto, estructurar un plan de gran visión para reducir los homicidios culposos. Aparte de sostener la tendencia a la baja en asesinatos con armas de fuego, los programas de protección a la población requieren del reenfoque con criterios de intersectorialidad.
La economía estatal gravitará en la atmósfera de recesión e inestabilidad mundial y le corresponderá al equipo económico local sortear las crisis globales y atraer inversión privada nacional e internacional más allá de la fábrica de amoniaco de Topolobampo que ha sido la insignia de desarrollo en tres sexenios. Cuidar la planta productiva que se tiene y ser audaces para sumar más capital que signifique empleos mejor pagados y oportunidades de progreso, es el reto del Secretario del área, Javier Gaxiola Coppel.
Por supuesto que la exigencia social irá a niveles más altos porque la opinión pública percibe condiciones de estabilidad para que el equipo rochista deje atrás los esfuerzos a medias e intenciones que nunca trasmutan del papel a los hechos. En lo referente al ejercicio de las libertades, a diferencia de anteriores gobernantes no hay en Sinaloa persecución o lapidación contra críticos o activistas, como sí los hubo, a manera de referencia, en el período 2011-2016 que encabezó Mario López Valdez, cuando fueron asesinados luchadores sociales, periodistas, líderes de sectores y ex servidores públicos, crímenes aún impunes. Ahora, más allá de las réplicas que Rocha Moya realiza en las conferencias de prensa que preside cada semana, y del a veces innecesario y raposo reclamo a quienes considera hostiles a su gobierno, el escenario en general denota respeto y garantías para el librepensamiento.
Por último, la obra político-moral del Gobernador sería sintetizada en el despliegue del más grande respaldo posible a sinaloenses en estado de mayor marginación. Lo está sintetizando en el cierre de año al irse a entregar carreteras, calles pavimentadas y caminos accesibles a comunidades rurales y colonias que históricamente han sufrido del abandono gubernamental.
En Badiraguato, al inaugurar el 22 de diciembre la carretera Batequitas-La Higuerita prácticamente reveló el soporte social de su gobierno al referirse a la infancia de pobreza y muchas carencias que vivió allí y que obligaron a sus padres a emigrar para buscar el sustento diario. Frente a sus hijos y hermanos, cerca de la tumba de tres de sus cuatro abuelos paternos y maternos y otros familiares, declaró que “nosotros nacimos en esta tierra y en efecto, estamos tratando de recompensar, pero nuestra tierra es todo Sinaloa donde me toca gobernar a mí”.
Que el Rocha de ayer persista,
El de los fundamentos sencillos,
Y que resalte el estadista,
Sin que lo mareen los ladrillos.
Cuando aparezca de nuevo esta columna ya será 3 de enero, Año Nuevo, y ojalá que para entonces renazca en cada sinaloense el ciudadano (que participa, propone y construye) desvaneciendo el habitante (que muestra apatía, se aísla de las causas sociales y se niega a aportar ideas y esfuerzos) pues solamente así habremos de construir el mejor presente para la actual generación y gran futuro para la que viene empujando. Y esto nada tiene que ver con los propósitos, 12 uvas y brindis; se trata del 2023 para luchar a todo pulmón para que estemos mejor y nuestros hijos y nietos no nos recriminen el hecho de dejarles un Sinaloa infausto.