Trece años de búsqueda: Alberto Arce vuelve a casa

19/03/2026 04:01
    Alberto fue víctima de desaparición forzada el día 7 de marzo de 2013 en Iguala, Guerrero, a la edad de 29 años. Desapareció junto con su compañero, Alexander Juárez Arciniega, mientras salía a ejercer su oficio como técnico de refrigeración

    Trece años después, Alberto Arce Flores vuelve a casa. Vuelve gracias a la búsqueda incansable de verdad y justica por parte de Karina e Ismael -sus hermanos- y sin que Fermina -su madre que le buscó hasta su último aliento- pudiera encontrarle en vida. Más de una década de lucha constante logró abrir una grieta en el muro de impunidad e inacción de autoridades y su complicidad criminal, con lo cual lograron que el cuerpo de Alberto pueda descansar hoy con sus seres queridos.

    Alberto fue víctima de desaparición forzada el día 7 de marzo de 2013 en Iguala, Guerrero, a la edad de 29 años. Alberto desapareció junto con su compañero, Alexander Juárez Arciniega, mientras salía a ejercer su oficio como técnico de refrigeración. Sus desapariciones se enmarcaron en un contexto complejo de macrocriminalidad, ya que, desde mediados de 2011, la tasa de personas desaparecidas en Iguala sobrepasó la tasa promedio estatal, siguiendo con un continuo de violencia y desaparición que no tocó el foco nacional hasta la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en septiembre de 2014, poco más de un año después de la desaparición de Alberto. Este contexto es relevante, ya que Ayotzinapa mostró un modus operandi y colusión entre la policía municipal de Iguala, Huitzuco y otros municipios aledaños y el Cártel de Guerreros Unidos. Ese mismo año, 2013, Karina Arce Flores y Fermina Flores, hermana y madre de Alberto, lograron abrir una averiguación previa por la desaparición forzada de Alberto en la entonces Procuraduría General de la República (PGR).

    Desde 2013, Karina y Fermina vieron pasar el caso de Alberto por todas las formulaciones institucionales primero en la PGR y después Fiscalía General de República (FGR). Presionaron para la constitución de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas, su transformación en la Fiscalía de Búsqueda de Personas Desaparecidas y en su última derivación actual como Fiscalía Especializada en los Delitos de Desaparición Forzada de Personas (FEIDDF). Esta lucha se enmarcó en el acompañamiento que Fundar ha brindado por más de 10 años al Colectivo “En Búsqueda de Verdad y Justicia”, el cual logró instalar las primeras mesas de trabajo con la entonces PGR tras el primer impulso del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad.

    Karina y Fermina vieron también la creación de la Comisión Nacional de Víctimas en 2014 y de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas en 2018. La creación de esta nueva institución generó expectativas positivas que rápidamente se disiparon. Entre otros problemas, la familia Arce Flores experimentó las consecuencias de la descoordinación entre la CNB y la FGR para lograr dar con el paradero de Alberto y Alexander. Dicha coordinación sólo se logró, con limitaciones, mediante una acción jurídica conjunta entre la familia y Fundar, mediante un juicio de amparo ante la justicia federal para obligar a las autoridades a generar esquemas de coordinación entre la investigación y la búsqueda.

    En diciembre de 2021, Fermina Flores dejó este plano de la existencia sin lograr encontrar a Alberto, pero con la consigna de continuar con su búsqueda, Karina, ahora acompañada de su hermano Ismael, no cesaron la lucha. Contra viento y marea, lograron a finales de 2024 que el Ministerio Público de la FEIDDF hiciera una primera consignación de responsables de la desaparición de Alberto. Lo que tendría que haber sido un paso natural para encontrar a Alberto se transformó en un recrudecimiento de su lucha, pues ante los inicios de un posible acceso a la justicia, las autoridades hicieron lo posible por no reconocer sus responsabilidades para continuar con su búsqueda.

    Pero, Karina e Ismael no cesaron la lucha. Ante la negativa de continuar con las mesas de trabajo con la FGR, impulsaron búsquedas en Guerrero durante los últimos años. Las presiones rindieron frutos, pues forzaron a las autoridades a coordinarse y emprender búsquedas en el norte de Guerrero siguiendo el patrón de criminalidad de Guerreros Unidos. Las búsquedas llevaron a que, en 2025, se confirmara la identificación de Alexander Juárez Arciniega y tras más de 12 años, en noviembre de ese mismo se realizó una macrobúsqueda en Taxco que llevó a lo que apuntaba ser la localización de Alberto. En febrero de este 2026 se confirmó su identificación y el día 7 de marzo de 2026 -13 años exactos después de su desaparición- Alberto está de vuelta en casa.

    La historia de Karina, Ismael y Fermina nos muestra que la lucha incansable tiene sentido, pero también constata que esa lucha, que a veces cuesta la vida, no sería necesaria con una acción digna y diligente por parte de las autoridades de investigación y búsqueda. Alberto vuelve a casa 13 años después, pero dicha vuelta nunca tendría que haber sido interrumpida. Desde Fundar abrazamos la digna lucha de Karina e Ismael Arce Flores, así como de todas las personas que buscan a sus seres queridos, y acompañamos en el corazón a Fermina Flores y a todas las personas que se han ido sin encontrarles.

    Hasta encontrarles.

    El autor es Ángel Ruiz, investigador en el programa de Derechos Humanos y Lucha contra la Impunidad de @FundarMexico.