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"LA NUEVA NAO"

"Tres sabios probando vinagre"

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LA NUEVA NAO
01/10/2016 22:25

    Taoísmo, Confucianismo y Budismo son las tres corrientes de pensamiento que informan la filosofía china. Son tres formas particulares de ver el mundo pero no son excluyentes, sino que a lo largo del tiempo se han ido compenetrando entre sí para crear la filosofía china. El Taoísmo es filosófico: una forma de entender las cosas como ciclos y fuerzas en constante flujo, y de este entendimiento y de ponerse en armonía con dicho flujo es de donde nace la sabiduría. El Confucianismo es una ética social: ve el mundo primordialmente humano, y ve en la armonía social el bien más alto. La sabiduría nace de la aplicación óptima de la educación, los valores y la etiqueta para mantener esa armonía humana. El Budismo se originó en la India pero fue en China donde realmente tomó fuerza y se dispersó a Asia. Ve el mundo como impermanencia, y al apego a las cosas como ilusión que por definición causa sufrimiento. La sabiduría nace de darse cuenta de esas ilusiones y despegarse de ellas.
    Por las épocas de la Dinastía Ming (siglos 16-17) se hizo famoso el tipo de pintura llamada “Tres Sabios Probando el Vinagre”, que muestran a los tres fundadores de estas corrientes, tomando un sorbo de un tonel de vinagre. Hay dos interpretaciones de esta alegoría: en la interpretación “inclusiva”, que es más común en Japón, la imagen quiere decir que las tres filosofías son una, y que todas abrevan de una misma fuente de Verdad, aunque interpretada de formas diferentes según el énfasis en lo natural, lo social o lo espiritual. En la interpretación Taoísta, que es la más conocida, cada maestro toma el sorbo de vinagre y se pronuncia así sobre él:
    Confucio dice “es agrio”, mostrando su practicidad pero también haciendo una alusión sutil a la necesidad (o el potencial) de la mejora, a través de algún proceso.
    Buda dice “es amargo”, indicando la visión budista del mundo como un lugar de desventura causado por las ilusiones del hombre.
    Lao Tse dice “¡buen vinagre!”, indicando su convicción de que cada cosa debe verse en su contexto y sin tratar de forzar opiniones que son proyecciones arbitrarias. En algunas versiones modernas de esta historia hacen decir a Lao Tse “es dulce”, para tratar de indicar la visión de que todo está en su lugar y “es dulce” o “adecuado” el entenderlo; sin embargo esta respuesta no va con el espíritu del original y tiende a malentenderse como un optimismo mal enfocado. De modo que ahí tenemos a los tres maestros sabios. ¿Bebemos con ellos?
    El autor es académico ExaTec y asesor de negocios internacionales radicado en China