UAS en crisis, otro brete en Sinaloa
Reingeniería, ya; financiamiento, no

OBSERVATORIO
18/05/2026 04:02
    La UAS necesita que entre todos la consolidemos como faro que guíe en la ruta al mejor Sinaloa que de seguro emergerá de esta coyuntura en la cual lo esencial procede a tocar fondo

    Como a Sinaloa le están cayendo encima todas las crisis posibles mientras un amplio segmento ondea banderas festivas sin alzar la mirada más allá de apetitos políticos y el caos que postula, poco se habla de la dificultad colosal que se cierne sobre la Universidad Autónoma de Sinaloa que atendió las pautas de la reingeniería académica y administrativa que establecieron los gobiernos federal y estatal, pero los recursos financieros asignados se ajustan a garantizar sólo el gasto operativo y desestiman los apoyos a las funciones sustantivas de la casa de estudios.

    Sin ser exageración, ya que las luces de alarma están encendidas en color amarillo, de continuar así la presión económica la UAS podría dejar de pagar a mediados del año no sólo la jubilación dinámica sino salarios y a proveedores. Por lo grave de la cuestión el Rector Jesús Madueña Molina acude a todas las instancias de gestión a contrarreloj de la situación que viene. La Secretaría de Educación Pública le reconoce la reestructuración realizada, pero desde Palacio Nacional le insisten que si quiere seguir pagando la jubilación dinámica lo haga con los recursos que se dispone porque no se le otorgarán apoyos extraordinarios para ello.

    La complejidad amenaza con escalar a niveles insostenibles porque mientras el Gobernador Rubén Rocha que apoyaba a la UAS está retirado temporalmente del cargo, el Congreso del Estado se plantea insensible ante el problema que pone en riesgo la estabilidad de uno de los pocos baluartes que están de pie en Sinaloa, y el Gobierno Federal prosigue sometiendo a la Universidad a inequidades como es el hecho de otorgarle la inversión de 50 mil pesos por alumno en contraste con otras IES, como es el caso de Yucatán, de 100 mil pesos por estudiante.

    Debiéramos como sociedad proteger a la educación en medio de las crisis de la seguridad pública y de la política, más allá de actores y factores que en lugar de participar en el restablecimiento de la gobernabilidad proponen profundizar la desestabilización exigiendo a grito abierto la declaratoria de desaparición de poderes en Sinaloa. Los promotores de mayor caos les faltan al respeto a sinaloense que desde el esfuerzo lícito coadyuvan a la paz y Estado de derecho.

    La UAS necesita que entre todos la consolidemos como faro que guíe en la ruta al mejor Sinaloa que de seguro emergerá de esta coyuntura en la cual lo esencial procede a tocar fondo. Hoy mismo hace dicha función dignificadora, por ejemplo, al colocarse en segundo lugar de los juegos nacionales de la ANUIES en que participan 200 universidades. Se trata de la Universidad más grande del noroeste del país y la segunda con mayor en cobertura en México, al atender a 170 mil alumnos. La misma que se alista para aplicar exámenes de diagnóstico el 23 de mayo a alrededor de 50 mil jóvenes que buscan ingresar a un espacio en los niveles medio superior y superior.

    Por indicaciones de la Federación la UAS hizo la reingeniería conforme a la directriz de la Subsecretaría de Educación Superior del Gobierno de México. El paquete incluye reformas laborales aprobadas por el Sindicato universitario con la expectativa de dar viabilidad a la jubilación dinámica de todo el personal, no obstante que un sector de los trabajadores en situación de retiro acude a la movilización cuando la única solución factible consiste en unir voluntades para que le aporten al respectivo fideicomiso los gobiernos federal y estatal, sin dejarle toda la carga a la casa rosalina.

    Este es el momento de articular acciones de la misma dimensión que las crisis que afectan a Sinaloa y que están por repercutir en la UAS. La Gobernadora interina, Yeraldine Bonilla Valverde, está convocada a la continuidad de la agenda que había desarrollado Rubén Rocha para contener las afectaciones en la educación superior por políticas públicas que determinó la SEP y necesitan de la participación tripartita.

    Según han certificado las autoridades nacionales, la UAS ya cumplió. Lo que sigue entonces es que la administración Sheinbaum apoye para que el esquema de jubilación dinámica no llegue al extremo de desaparecer porque durante nueve quincenas que la Universidad la ha cubierto en 2026 con recursos destinados al gasto operativo, las finanzas universitarias se acercan al punto de quiebra.

    Salvar a la educación profesional y media superior que imparte la UAS significaría, sólo por dar una muestra de las soluciones, que en un acto de justicia el Gobierno federal mínimamente iguale al alma máter sinaloense con la media nacional en cuanto al recurso presupuestal que se otorga por alumno en otras casas de estudios. Y ello sería posible mediante la aglutinación del esfuerzo ciudadano en favor de la viabilidad de la Universidad como pilar de la estabilidad de Sinaloa.

    Reverso

    No logre la inestabilidad,

    que a Sinaloa hoy lastima,

    detener a la Universidad,

    en su vuelo libre a la cima.

    Enrique Inzunza aclara

    El Senador Enrique Inzunza Cázarez le puso el pertinente tache a la verificación de la información de medios y redes que acuden al sensacionalismo para pescar audiencias ingenuas, así se trate de anzuelos con mentiras como carnada. Frente a la versión de que se había entregado o fue capturado por autoridades de Estados Unidos, el ex Secretario General del Gobierno de Sinaloa, aclaró que “es falso lo que se publica por medios de la derecha sobre contacto alguno con autoridades extranjeras. Tampoco tengo ni contrataré abogados. No hay razón para ello. Soy abogado de mí mismo y me basta mi probidad. Estoy en Sinaloa, mi tierra, de la que estoy orgulloso, con las y los míos, gente buena y honesta”.