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"COLUMNA"

"Ventajas y desventajas de la disminución en los precios del petróleo"

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29/01/2016 02:15

    Rafael Morgan Ríos

    Ante la turbulencia económica internacional que en México nos ha impactado con la brutal caída en los precios del petróleo, el encarecimiento del dólar y la consecuente devaluación del peso, y con todo ello la caída en los ingresos del gobierno que ha provocado un alto déficit público, mismo que se ha tenido que cubrir con un enorme aumento en la deuda pública que ya pasó de 5 billones 350 mil millones de pesos con que la dejó Felipe Calderón, a 8 billones 200 mil millones de pesos durante este régimen, es decir, un incremento de 53 por ciento en poco más de tres años, surge la pregunta de: ¿cómo salir de esta espiral descendente que nos mantiene estancados y con la impresión de que no tenemos salidas para mejorar nuestra situación económica?

    En el medio empresarial, cuando existen situaciones de crisis que afectan los ingresos, los costos y las utilidades, se toman diversas medidas tales como cerrar los negocios perdidosos, ampliar los negocios buenos; se eliminan productos o se agregan nuevos y se estimulan los que tienen buen potencial; se abandonan territorios en que se está operando con números rojos y se apoyan los mercados positivos, o bien, se invaden otros. Igualmente se ajustan los conceptos de costos y gastos, buscando productividad y eficiencia. En cualquier caso, se hace algo o se hace mucho, buscando sobrevivir.

    Es buen momento para México buscar las ventajas y desventajas en esos factores y aprovechar los unos y neutralizar los otros; por ejemplo el caso del petróleo: no se ve, en el corto y mediano plazo, que el precio del petróleo se vaya a recuperar.

    Está claro que existe una superoferta de petrolíferos, pues Arabia no quiere disminuir su producción; Irak sigue enviando más de 4 millones de barriles diarios; está a punto de entrar Irán al mercado; Estados Unidos tiene suficiente gas y petróleo Shell. Por otro lado, una economía China y de otros países que han detenido su crecimiento, demuestra que la oferta seguirá siendo muy alta y la demanda no tiene visos de repuntar. En suma, no hay que esperar más ingresos por la exportación de petrolíferos de México.

    Pero hay buenas oportunidades que pudieran aprovecharse:

    Algunos analistas recomiendan reducir nuestra producción de petróleo, de manera de sólo atender las ventas y compromisos con el exterior para seguir captando esos ingresos, en cambio, la demanda interna de gasolinas, diesel y gas, surtirla del exterior aprovechando los bajos precios de esos productos y venderlos en México, como se está haciendo actualmente, a los precios actuales, logrando remanentes que compensen las pérdidas en el precio de lo exportado. Inclusive, si se quiere abonar a la extraordinariamente baja inflación (?), hasta se puede otorgar otra disminución en el precio de venta de las gasolinas.

    ¿Por qué, si el precio del petróleo ha bajado tanto y no se contempla un repunte más o menos pronto, ha habido compañías nacionales e internacionales que están entrando en las llamadas Rondas de Licitación para explotar yacimientos en México? La respuesta es que esos inversionistas se están arriesgando a futuros incrementos en el precio del barril del petróleo y saben que cualquier operación de exploración y explotación, llevará de 5 a 15 años cuando menos.

    Se arguye que la cobertura adquirida para asegurar un precio de 49 dólares nos ayudaría a solventar las pérdidas por la baja en el precio, pero lo cierto es que el costo de ese seguro aumentó bastante, por lo que dicha cobertura, según el Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico A.C., sólo cubre en 2016 una producción de 212 millones de barriles de petróleo, equivalentes a 95 días de producción. Si se bajara la producción para sólo vender al exterior, el seguro cubriría alrededor de 170 días de producción.

    No hay que olvidar que este tipo de seguros sólo se negocia con los gobiernos, por lo que Pemex no sale favorecido. Ya Pemex anunció que habría un recorte de 10 mil empleos y aunque se declaró últimamente que el costo de extracción del barril en Pemex es de 10 dólares, probablemente faltó aclarar que ese costo es el de los buenos yacimientos, porque anteriormente, tanto el director de Pemex como el Secretario de Energía, habían declarado que el costo promedio de producción de Pemex era de 23 dólares el barril, por lo que a los precios actuales ya estamos perdiendo dinero con cada barril que se exporta.

    Finalmente, parece que lo más conveniente es conservar el petróleo mexicano, aunque sea en parte, para cuando le convenga al País como negocio y aprovechar esta situación internacional, buscando la manera de perder lo menos posible y esperar mejores tiempos para el petróleo mexicano.

    En un siguiente artículo se verán las ventajas y desventajas de la devaluación del peso.

     

    cp_rafaelmorgan@hotmail.com