La digitalización de México ha traído múltiples beneficios, tantos como aspectos nocivos. Entre estos últimos destaca el uso de las redes sociales por la delincuencia organizada para reclutar sicarios y expandir las redes de trata (también utiliza escuelas, parques y otros espacios públicos).
En otras ocasiones he comentado la manera en que TikTok difunde anuncios de reclutamiento. Existen etapas previas. Una de las más preocupantes es cómo se siembra en niñas, niños y jóvenes la idea de que el consumo de narcóticos, el uso de rifles de asalto, la vida violenta y el trato de las mujeres como objetos es totalmente legítimo. En este trayecto destaca la plataforma YouTube.
YouTube es propiedad de Alphabet, una de las siete grandes empresas tecnológicas. Creada en febrero de 2005, ha tenido un crecimiento espectacular. Es una de las redes sociales con mayor penetración: la utiliza el 31 por ciento de la población mundial. En sus 14 mil millones de videos hay para todos los gustos: la conferencia de Jorge Luis Borges sobre su ceguera, los conciertos para piano y orquesta de Mozart y los videos y transcripciones de las mañaneras, un tesoro de información sobre la 4T.
Es, además, la plataforma de video dominante en México: la utiliza el 76.3 por ciento de la población. En ese universo virtual también se sensibilizan las mentes y corazones de los futuros sicarios. Veamos algunos datos: el corrido Los Sanguinarios del M1 (subid en marzo de 2011 y con 30 millones de vistas) proclama que les “gusta matar” y que están “listos para ejecutar”. El narcocorrido más exitoso es PRC (Polvo, ruedas y cristal) de Peso Pluma y Natanael Cano; desde enero de 2023, lleva más de 439 millones de vistas.
Wikipedia ubica el corrido Los Sanguinarios del M1 en el Movimiento Alterado, una corriente hiperviolenta que expresa “cínica y deliberadamente el orgullo que tienen los narcotraficantes al asesinar, torturar, decapitar y desmembrar a sus rivales”. Al corrido PRC lo clasifica como un “corrido tumbado” que “hace apología al crimen organizado”.
Pese a estas características, YouTube mantiene ese y otros contenidos violentos invocando la libertad de expresión. No explica que otra razón para mantenerlo es la ganancia que les deja la venta de los datos de quienes gustan de ese género musical a empresas que los utilizan para campañas de productos súper personalizados.
Por esos y otros contenidos ha ido creciendo el rechazo ciudadano al acceso irrestricto a las redes sociales. Esta semana, por ejemplo, el primer ministro de Gran Bretaña, Keir Starmer, anunció que su país prohibirá el acceso a las pantallas a menores de 16 años.
La reacción de nuestro Ejecutivo federal ha sido timorata y dispersa. La Presidenta y su partido no critican ni tienen intenciones de regular la difusión de la violencia criminal en redes sociales. Dicen confiar en que las plataformas se regularán a sí mismas, lo cual es ingenuo porque no renunciarán a utilidades que deben ser muy grandes.
Para aparentar que hacen algo, la Secretaría de Cultura organizó en 2025 el concurso de canciones México Canta, cuya primera edición la ganó Quiero soñar, que subida en septiembre de 2025 a YouTube, lleva hasta esta semana 22 mil reproducciones. Una bicoca si se la compara con los números de descargas de narcocorridos.
Uno de los pocos políticos interesados en el tema ha sido Luis Donaldo Colosio, de Movimiento Ciudadano. Aunque reconoce los aportes hechos por las tecnológicas, cada vez que habla de niños y jóvenes se pronuncia contra el reclutamiento, y como presidente de la Comisión de Derechos Digitales del Senado ha abierto espacios para que académicos y activistas pidan la regulación de las grandes tecnológicas. Lástima que su partido sea tan timorato como el Ejecutivo federal.
Ante la indolencia oficial, crece en el País el rechazo social a la cultura de la violencia que difunden libremente empresas tecnológicas como YouTube.
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Posdata. Somos México se ha ganado a pulso el derecho a ser partido. Sin embargo, el Tribunal Electoral Federal está intentando frenarlo siguiendo instrucciones de una corriente de Morena. Si pueden, darán el golpe el miércoles 17 o 24. Qué bajo han caído.
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Colaboró Elena Simón Hernández