Como les he comentado, no siempre es fácil escribir, buscar un tema que crea que pueda interesarles o servirles en un momento y, además, buscar la forma de cómo presentarlo. Por eso me gusta a veces, revisar lo que he compartido con ustedes, porque en ocasiones se adapta a alguna idea vaga que pueda yo traer y me ayuda a aterrizarla.
En esta ocasión, me fui a 2009. ¿Qué pensaba y qué escribía hace dos años? Me encontré con una muy especial, que la conformé con un ejercicio que hicimos en uno de mis talleres de crecimiento y la verdad, me inspiró.
Ya ven que siempre sugiero escribir todos los días, por lo menos una frase, bien pues ahora mi atrevimiento llega a decirles que traigan a su mente una imagen que pueda representarlas: una nube, el sol, una flor, una estrella, siéntanse como si fueran ustedes algo así, verdaderamente. Lo ideal es que hagan su propio dibujo de esa imagen que ha llegado a su mente y más si esa imagen la sienten también en su corazón.
Ese dibujo puede pegarlo en el refri, en su espejo, en el clóset o traerlo en su agenda, donde usted pueda mirarla cada día. No se preocupe qué tan bonito es el dibujo, pues no es para concurso ni para quedar bien. Ese dibujo es para inspirarla a usted, para que cada vez que se sienta agobiada, triste, sola o feliz, pueda voltear a verlo y recuerde que usted es esa estrella o esa mariposa; esa águila o ese cofre del tesoro. Hágalo, disfrútelo e inspírese, luego me cuenta qué pasó. Por lo pronto les vuelvo a compartir algunas imágenes que salieron en aquel taller que les comento:
Corazón de león
Cuando sentimos en nuestro corazón el coraje para ir en busca de nuestros sueños, la fuerza crece dentro y nos impulsa a sentir que podemos lograr lo que nos proponemos y nos acompaña, en esa lucha que es la vida, para ir ganando las batallas cotidianas. El corazón de león es indispensable para poderse levantar cuando nos hemos caído.
Un árbol frondoso
Cuando somos capaces de cuidar nuestras raíces y nutrirnos para poder dar frutos, nos convertimos en ese árbol frondoso que da sombra a nuestros seres queridos. Pero ese árbol necesita ser regado todos los días, para que se mantenga fuerte ante los vendavales.
La mariposa interior
Qué ser tan representativo para explicar el proceso de transformación de una persona. A veces, nuestra vida puede convertirse de oruga a mariposa, basta que pongamos manos, mente y corazón a la obra.
Un arco iris en el corazón
Hay personas cuya misión en la vida, es darle color a la vida de los demás. Eso se logra cuando se tiene mucho amor para dar, sin quedarse vacía. Es un trabajo difícil, pues se debe estar muy pendiente de una misma, para no dar demasiado.
Alas y sueños
¿Quién no ha soñado que vuela? "Quisiera tener alas" hemos escuchado por ahí. Nuestros sueños necesitan alas y para que nuestras alas puedan volar, necesitan de sueños que ir a buscar. Quien puede poseer ambas cosas, seguramente podrá convertir en realidad lo que desea. Lo importante es atreverse a soñar, por más loco que parezca, los sueños también se convierten en realidad.
Para reflexionar
¿Qué imagen viene a mi mente cuando pienso en mí misma?
zamudioangelina@yahoo.com.mx.