"Ejercicio sí, pero con límite"
MÉXICO, (UNIV)._ Es común que en los años olímpicos una pandémica fiebre por hacer deporte se extienda como la espuma en todo el mundo. Nos preocupamos cada vez más por fortalecer nuestros músculos, mantener un aspecto físico lozano y tener un estilo de vida saludable.
Sin embargo, si no controlamos estos planes de año nuevo, el cuerpo puede ganar tamaño. Es importante no olvidar que necesitaremos recuperar los componentes consumidos durante el trabajo físico, bajo riesgo de disminuir nuestro rendimiento.
Un buen plan de entrenamiento se basa en un trabajo físico constante. En un primer término, si lo que deseamos es imponer una nueva forma de vida basada en el dinamismo que el deporte aporta, debemos tener claro cuáles son nuestros objetivos. Comenzar aplicándonos un esfuerzo muy por encima de nuestras posibilidades no hará más que provocarnos frustración y lesiones.
A divertirse con el deporte
Durante el ejercicio físico, el cuerpo consume una serie de componentes químicos, en especial glucosa, y libera otros a través del sudor (magnesio, sodio, potasio y cloro). Nuestro organismo necesita recuperar parte de estas sustancias, que son proporcionadas gracias a la comida que ingerimos.
Incluya una alimentación sana
En estos casos, lo ideal es mantener una alimentación abundante basada en productos óptimos para la recuperación de nuestro cuerpo y no abusar de ninguno de ellos. Debemos controlar el consumo de glúcidos y lípidos. Estos componentes son los primeros a los que recurre el cuerpo durante el ejercicio físico a la hora de consumir energía. Sin embargo, si su presencia es masiva y no es quemada por el organismo, se acumulan en los tejidos adiposos y originan las antiestéticas chaparreras y las molestas llantitas. En resumen, debemos comer de todo, pero sin pasarnos.
Bebidas isotónicas
Si ya llevamos un tiempo cuidándonos y practicando deporte de forma regular y desarrollamos trabajos físicos intensos y prolongados, existen otras soluciones acuosas que pueden mejorar nuestro rendimiento. Se trata de las bebidas isotónicas. Estas sustancias, cada vez más de moda entre los practicantes de ejercicio físico, contienen sodio, magnesio, potasio y otras sustancias que tratan de aportar al organismo todo lo perdido durante la práctica. Algunas de ellas, incluso, contienen hidratos de carbono, cafeína y vitaminas, con la intención, no siempre acertada, de aumentar nuestras capacidades físicas.
Chequeo médico
Lo más importante a la hora de empezar al ejercitarnos es conocer nuestro cuerpo, es decir, nuestros límites y nuestras necesidades. Podemos empezar visitando a un dietista, que nos recordará qué grupos alimenticios deben participar en nuestro proyecto de vida saludable. En segundo lugar, es muy recomendable hacernos un chequeo médico para deportistas.
En una sesión, se valorará nuestro estado desde múltiples aspectos. De entrada, responderemos una encuesta para conocer antecedentes patológicos y hábitos diarios. En segundo lugar, conoceremos al completo la constitución corporal. Después, una inspección diagnosticará el estado cardiovascular. Para acabar, el doctor someterá nuestro cuerpo a un ejercicio de intensidad progresiva durante el cual se valorará la respuesta del organismo. A través de los resultados, el médico valorará nuestra predisposición para el deporte, nos dará consejos para alcanzar un nivel óptimo y advertirá cualquier posible anomalía que pudiese truncar nuestro objetivo.