Arousal, estrés y rendimiento

MEDICINA DEL DEPORTE

    Amigo lector de Noroeste, en la vida, se dan cambios, estemos de acuerdo o no, estos cambios, pueden aumentar sus fortalezas, si usted es una persona perseverante, porque algo bueno tiene, así sea lo más malo o feo, o lo excelente, o bueno que haya visto (aquí la pregunta es, según quién), pero si usted es de los que, porque perdió una batalla, piensa que perdió la guerra, o de los que “no hay lucha” y se rinden, esto aumenta sus debilidades. Esto amigo lector de Noroeste, no debe ser en el presente, recuerde que, si gana su País, su estado, su municipio, gana su familia y por consecuencia usted, así que, a trabajar, producir y administrar que nadie le regala nada.

    El ser humano es un ente que se rige por emociones, éstas no tienen fin, y si no se tiene un control de las mismas, se puede llegar a extremos de euforia o depresión, según sea el caso. Aún en pleno siglo XXI, no resulta posible dibujar un cuadro de bases neurofisiológicas de las emociones lo suficientemente definido, aunque se diga que controlamos la mente “eso es sólo una opinión”, porque la mente mientras se esté vivo está trabajando, de acuerdo a las condiciones que se encuentra.

    Bien, qué entendemos sobre el tema de esta columna, Aerousal, es el estado de activación psicológica del organismo (arousal) es un factor que influye directamente sobre los procesos de atención y sobre la actuación. Éste puede variar dentro de los dos extremos de un continuum que va desde el sueño profundo hasta la excitación excesiva.

    Estrés, el término estrés se utiliza, generalmente, en referencia a los factores que provocan respuestas subjetivas de ansiedad: La ansiedad, que se deriva de estímulos estresantes, se manifiesta a menudo a través de respuestas individuales de falta de adaptación a escala fisiológica, comportamental y cognitiva que obstaculizan el rendimiento, aunque la intensidad de la reacción subjetiva a los estímulos estresantes depende también de factores de personalidad, que orientan la interpretación cognitiva de la situación. Por esta razón, lo que para unos es muy estresante para una persona puede no serlo para otra. Rendimiento, capacidad del individuo de producir, el cual está condicionado a múltiples factores como: alimentación e hidratación, entrenabilidad, estado de salud, psicológico, condiciones físicas del terreno, descanso, medio ambiente, el rendimiento en el individuo sea este deportista o no, va a depender principalmente de su condición física y de salud, aunque en personas no aptas también tienen rendimiento siendo éste de acuerdo a su estado físico, ya que al establecer las cargas de trabajo y/o entrenamiento se toma de referencia el 100%. Por ejemplo, en los corredores de maratón la carga se calcula por el lactato, que para los corredores de clase internacional llega a 2.5 más menos 0.5 nM/litro de sangre, este parámetro no sólo sirve para saber la carga de trabajo, sino que también se protege la salud del atleta.

    En todo individuo que se le entrena con una carga ideal para su estado, y se cuida su arousal, estrés y rendimiento, se puede tener un probable resultado de su trabajo ya sea en su trabajo o en la cancha. Es deber del entrenador, o el encargado del entrenado, que conozca el manejo de las emociones en su atleta, ya que debe de diferenciar que, si la ansiedad es temporal o permanente. La ansiedad temporal es muy específica y pasajera, ya que hace referencia a percepciones subjetivas de aprensión, miedo y tensión que acompañan a la activación arousal fisiológica en determinadas circunstancias. Ansiedad permanente, tiende a percibir una gran variedad de situaciones como alarmantes y a responder a ellas con altos niveles de ansiedad temporal.

    Bien también desde esta columna le invitamos a no bajar la guardia, siga con las indicaciones del Sector Salud, la pandemia está presente, siga con sana distancia, metro y medio o más, lávese las manos seguido, póngase cubreboca y careta o lentes. Cuídese, qué le cuesta. Recuerde que “la confianza mata al hombre”.

    El ser humano es un ente que se rige por emociones, éstas no tienen fin, y si no se tiene un control de las mismas, se puede llegar a extremos de euforia o depresión, según sea el caso.