"Comparte con 'Alebría' identidad"
CULIACÁN._A diferencia de los alebrijes de Pedro Linares que eran salidos de sus sueños, los que Mara Manjarrez presenta a través de Alebría están basados en la personalidad de sus amigos y familiares.
El contraste de color, texturas, la mezcla de animales, la precisión en sus figuras plasmadas y dibujadas a mano, están llenas de simbolismo.
Así, cada uno de los alebrijes que conforman su muestra El inicio de un gran sueño, que permanecerá hasta el 14 de julio en el espacio de Eclektica ubicado en Anaya en la colonia Chapultepec, cuentan una historia describiendo a varios de sus allegados.
"El llenar de color a un alebrije y que cada uno de esos colores tenga su individualidad y que no se vea una masa y que cada uno de esos colores resalte, es un reto", expresó la artista.
"Cuando empiezo a hacer mis piezas y veo las que hacen en el DF, dije, yo quiero que mis alebrijes sean divertidos, locochones, un poco infantiles, que a los niños les guste, yo siempre he dicho que son mis fans número uno".
Para lograr estas creaciones, Mara aplicó un cuestionario a las personas con las que consideró trabajar, sobre los colores, lugares que les gustaría visitar, comida favorita, entre otras preguntas, con el fin de lograr un estudio integral para luego hacer la composición del modelo.
"El hacer este perfil sicológico, es algo que les llama mucho la atención a artesanos de otros estados, ya que ellos solo habían creado alebrijes salidos de su imaginación", indicó.
Sus favoritos
De este grupo que forman parte de las 12 piezas que integran la exposición, han surgido varios de sus alebrijes favoritos, su "bebé más antiguo" es Jirafa Lunática, uno de sus primeros experimentos, con el que Mara simbolizó su quehacer como maestra.
Luego aparece un reto más personal, el alebrije que la proyectara como persona, Grillet, en la que sobresalen sus alas que significan volar, imaginar y crear.
"Tiene varios Ojos de Dios, del arte Huichol, unas manchitas que significan mi familia en Guadalajara o otras figuras que simbolizan los museos que ha recorrido y los que me falta por recorrer", explicó.
Inspirada en su amigo pintor Manuel Tejeda, creó su primer cuadro con relieve, trabajado sobre cartón y una pasta hecha con polvo de papel que consiguió en una fábrica. Esta pieza la realizó en 12días.
Otros de sus favoritos que le han exigido más, son Tortu con la que tardó 18 días, y Pez Tucán, para el que hizo con una pasta especial que uso para formar minuciosamente las escamas.
Las piezas fueron hechas con el papel desechado en un mes de un banco.
"Me encontré dos costales de papel triturado afuera del banco que para mí era un tesoro, lo fui a solicitar con el gerente cosa por la que se rieron porque Mara estaba pidiendo la basura", recordó entre risas.
"Cuando presenté la expo hablé con el gerente, le dije que vinieran a ver en lo que transformé la basura de un mes del banco".
Sueña con que sean artesanías sinaloenses
Aunque lleva toda una vida apegada a la pasión por el arte con papel, esta es su primera exposición individual y ya está preparando la segunda para diciembre, con figuras que desea establecer como nuevas artesanías sinaloenses.
"Cuando me llaman para hacer esta exposición, lo primero que pienso es en qué nombre ponerle y decido llamarla El inicio de un gran sueño, pero no es tanto los sueños como los de Pedro Linares, mi sueño es que Sinaloa tenga una nueva propuesta artesanal y que logre consolidar un nuevo tipo de pieza artesanal", expresó.
"Todo mundo me decía, es que Sinaloa son bules, es que Sinaloa es cinto pitiado, es que los alebrijes son del centro.
"¿Por qué Sinaloa no puede consoldar una nueva propuesta artesanal y demostrarles que a pesar de que nuestro clima es muy húmedo, las piezas se pueden adecuar?", dijo.
Gusto que nace a temprana a edad
Su formación comenzó a los 5 años de edad en el taller de arte básico de Difocur, donde estuvo hasta los 12 años.
"Estuve toda mi infancia entre pinturas paleles, títeres, payasos, teatro, danza...", recordó.
"Ahí me tocó conocer a mi primera maestra Yolanda Castillo, quien me enseñó a trabajar el papel en piñatas, que eran mi obsesión, el trabajo del papel, el contacto con el engrudo...",
Una que marcó sus recuerdos fue una que hizo de 24 picos, muy grande, quería que fuera real, por eso la hizo de blanco con azul.
Impulsa Pedro Carreón su creatividad
"Tuve la dicha de conocer al maestro Pedro Carreón, que soy una de sus egresadas, que si bien no me quedé cien por ciento en el taller de títeres porque el teatro me gusta, pero no fue mi pasión, pero me enamoré en su taller de la creación de títeres de uno de sus personajes, La Española el vestido, las pestañas".
Ese taller le abrió el universo al ver que el maestro trabajaba diferentes papeles para la creación de un títere.
"Recuerdo que para entrar a su taller, yo pensé que pediría materiales muy sofisticados y lo que pidió fue papel higiénico y dije qué vamos a hacer con un papel higiénico, cuyo tubo es el cuello del títere. Él fue mi segundo maestro de impacto", destacó.
Su primer contacto con los alebrijes
Cuando estaba por terminar la primaria, en un viaje a Oaxaca tuvo su primer encuentro con los primeros alebrijes de madera.
"Me llamaron muchísimo la atención, cuando vi tanto color y lo vi tan bien distribuido, esto es mágico. Fuismos a la Guelaguetza y me tocó entrar a un tianguis artesanal y ahí fue cuando me enamoré de las artesanías".
Luego en la prepa, siempre estuvo en contacto de alguna u otra manera con el papel, al igual al estudiar Diseño Gráfico.
Pero fue hasta en su segunda carrera en la Escuela de Artes donde le pedían titularse con algún tema, donde el maestro Meleros, marcó su formación yle enseñó la magia del color.
"Él me decía: puedes tener tener más de 100 colores juntos en un cuadro y distinguirlos todos o puedes tener 100 colores y no ver más que uno, es un reto", resaltó.
Reviven alumnos su pasión
Fueron sus alumnos de la Universidad Casa Blanca los que la llevaron de nuevo a los alebrijes, porque lo tuvo como práctica en el aula, lo que la llevó a experimentar.
"Muchos se me echaron a perder, empecé a trabajar la pasta de papel, quería que mis alebrijes fuera diferentes y ya cuando decidí que podían ser mi tipo de vida, empecé a investigar los alebrijes de varios estados.
En el aula surgió la idea de hacer un alebrije de tres metros, luego, los alebrijes con articulaciones de 2 metros de altura.
Lucha contra la humedad
Cuando empezó a hacer experimentos y descubrió que su mayor enemigo era la humedad; el reto fue cómo hacer que sus piezas duraran más.
El maestro Héctor Meleros le presentó el papel roca, que viene usándose desde antes del Renacimiento en muebles, por lo que comenzó a utilizarlo.
A diferencia de las figuras que realizan en el DF y Oaxaca, las de Mara tienen un esqueleto de alambre, relleno de papel y baño de resina.
"Jirafa Lunática es un ejemplo mayor de que pueden perdurar y ya tiene más de 10 años".
SUS CURSOS
Actualmente imparte un curso que será hasta lunes en Tecnidiseño ubicado en Rosales 77-3 oriente, en el centro de 16:00 a 19:00 horas, y por las mañanas, capacita a jóvenes especiales en su taller Alebría donde hace piñatas, carros alegóricos. Informes al 6671 51 11 62 o escriba a prof.mara1980@hotmail.com
LA EXPO
Permanecerá hasta el 14 de julio en el despacho de arquitectos Eclektica, ubicado por Anaya 1710, colonia Chapultepec.
FORMACIÓN
Es licenciada en Diseño Gráfico, estudió Artes Plásticas en la UAS y hace dos años, la especialidad en Diseño de Interiores en la Universidad Casa Blanca, institución en la que ha dado clases de artes pláticas, Taller de creatividad, Historia del arte y Arte popular mexicano. Además como coordinadora de viajes de estudios. Ha trabajado en el Centro de Ciencias, ha capacitado a maestras que dan curso en el Masin.