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"Deja el alma en Colombia"

"En Bogotá, Lila Downs canta a la Revolución Mexicana, al despecho y a los inmigrantes"
06/11/2015 07:16

    BOGOTÁ (UNIV)._ Lila Downs vino a Bogotá a cantarle a la Revolución Mexicana, al despecho, a celebraciones como la del Día de los Muertos, al tomillo y el romero, a los inmigrantes que cruzan ilegalmente la frontera, a las indígenas de Oaxaca.
    Vino a cantar rancheras, corridos y boleros que desordena sin una pizca de remordimiento con jazz, hip-hop, sonidos electrónicos, blues y hasta reggae.
    Downs dejó el alma en el Gran Salón de Corferias, como invitada especial del Festival de Teatro de Colombia.
    Con la energía y la fuerza que la han hecho famosa en Europa y Estados Unidos, con esa voz ronca que sin embargo puede cambiar mil veces, la intérprete y su banda La Misteriosa, encantaron a casi 5 mil personas por un poco más de una hora.
    La noche empezó con Relámpago, una de las canciones más alegres de su reciente disco. Después introdujo Penas del alma diciendo que había venido a Colombia a cantar con el "elíxir de los dioses", que no era otra cosa que tequila (o aguardiente) que ella reemplazaba por agua en la tarima.
    Cantó una vez en inglés (cosa que cada vez hace menos) y bailó como La iguana y como Viborita.
    En la mitad del concierto, Downs regaló al público Quizás, quizás, quizás y después entonó su propia versión de La cucaracha, aunque muchos se quedaron con ganas de oír la que hizo de La bamba.
    Después, con La cantina -que le da el título a su más reciente disco- y con Paloma negra se ganó largos aplausos y atrevidos piropos que llegaban a sus oídos. Y preparó el remate con dos de sus canciones más conocidas: La cumbia del mole (un homenaje a la ciudad donde nació, Oaxaca) y La llorona.

    Entre Frida, Chavela y Mercedes Sosa
    Si La Misteriosa es una banda cosmopolita (los músicos que la acompañan son de países como Estados Unidos, Brasil, Chile y Cuba), qué no decir de esta mujer que en su página de MySpace tiene casi 19 mil amigos y cerca de 400 mil visitas.
    Downs nació en Oaxaca, pero se crió en Minnesota, y divide su vida entre Nueva York y su ciudad o la capital mexicana.
    Siempre que puede, dice que no sería lo que es sin la antropología (que estudió por un tiempo en la universidad y que le ayudó a valorar sus raíces indígenas, de las que ahora se siente muy orgullosa) y sin Mercedes Sosa.
    Acepta que su búsqueda de un sonido propio pasa también por Chavela Vargas, Ella Fitzgerald, Bob Dylan, Missy Elliot, Orishas, Joni Mitchell, Joao Gilberto, Ibrahim Ferrer, Manu Chao, John Coltrane y Los Tigres del Norte.


    DESORGANIZACIÓN
    El concierto empezó una hora más tarde de lo previsto (tras la presentación de María Mulata) y en la entrada, los que más sufrieron la falta de organización fueron los que tenían boletas no numeradas y empezaron a hacer fila desde las 18:00 horas.

    FANS
    Downs dejó todo en el escenario. Y la gente supo agradecerlo, cuando se empezó a despedir, una joven que estaba en la primera fila corrió a la tarima y le tiró una mochila. Pidió más cuando sonó la última canción, se acercó todo lo que pudo a la mexicana y burló las normas que impedían tomar fotos o grabar videos.