"El arte del Cuarteto Latinoamericano"
MÉXICO (UNIV)._ México no ha sido territorio fértil y benévolo para los grupos musicales de cámara, menos si son de cuerdas, algunos de los que han emprendido la aventura se quedaron en el camino ante la falta de espacios, difusión y autosustentabilidad, o padecen una inestable formación porque sus integrantes deben atender otras actividades más redituables, dando como resultado altibajos en la calidad y, en diversos casos, su inevitable desaparición.
En este desierto hay una agrupación que no sólo se ha mantenido unida desde su fundación en 1982, sobre todo se ha dedicado a trabajar casi de lleno en el rescate y difusión de la música de América Latina: el Cuarteto Latinoamericanos, cuyos integrantes, los hermanos chilenos Álvaro, Arón y Sául Bitrán, y el mexicano Javiel Montiel, son, para los especialistas, unos héroes.
Algo de historia
En 1982, los chilenos Arón y Álvaro Bitrán, y el uruguayo Jorge Risi, se vincularon al mexicano Javier Montiel para salir a la palestra con el nombre Cuarteto de Cuerdas Latinoamericano. Su debut fue en el Auditorio Julián Carrillo de Radio Universidad -en 1986, Risi dejó en su puesto a Saúl, el hermano menor-.
Llegar a ese punto no fue fácil, antes, los Bitrán primero padecieron el autoexilio de su familia que en 1973 salió de Chile tras el golpe de Estado porque el padre estaba en peligro real por haber sido colaborador del gobierno de Salvador Allende.
Al llegar a nuestro país, los hermanos no sólo encontraron un refugio sino su razón de vida porque 24 horas después de haber pisado tierra, su padre los llevó al Conservatorio Nacional de Música y Manuel Enríquez les abrió las puertas. El resto, ya se sabe, es historia.
Hoy, el Cuarteto Latinoamericano celebra 30 años de trayectoria con un concierto en el Palacio de Bellas Artes a las 20:00 horas, convertido en la más importante agrupación que haya estrenado y grabado más música latinoamericana para cuarteto de cuerdas.
En tres décadas han compartido el escenario con figuras como el violonchelista János Starker, los guitarristas Narciso Yepes y Manuel Barrueco, los directores Eduardo Mata y Esa-Pekka Salonen y el pianista Cyprien Katsaris.
Han grabado más de 40 discos, entre los que destaca la obra integral de Revueltas, Villa-Lobos, Manuel Enríquez y Mario Lavista, y con innumerables estrenos mundiales -con muchas obras escritas para ellos- de compositores como Garrido-Lecca, Manuel de Elías, Gutiérrez Heras, Federico Ibarra, Mario Lavista, Conlon Nancarrow, Marcela Rodríguez, Orrego-Salas y Jorge Liderman.
Oportunidades para los músicos
El Cuarteto ha llegado a ocupar un lugar privilegiado en la historia de la música de concierto; ha sido objeto de reportajes y artículos en las principales revistas especializadas, así como en las principales cadenas de radio y televisión de Latinoamérica y Europa, logros que no se consiguen con gran facilidad.
"Un músico que termina su carrera con buena preparación, básicamente tiene cuatro opciones. Una es ser solista, algo prácticamente imposible porque para tener una trayectoria hay que ser de primerísima línea a nivel internacional y eso ocurre cada dos o tres generaciones. La otra es sumarse a una orquesta sinfónica, algo cada vez más competido", comenta el músico.
La tercera opción, añade, es la pedagogía, a la que muchas veces se llega por descarte. "Eso sí es un error porque quien llegue a la enseñanza debería hacerlo por convicción".
Larga vida
Para Luis Pérez, especialista en música de concierto, el Cuarteto es único por su apuesta musical, persistencia y longevidad.
"La mayoría de los grupos que se han formado duran muy poco o tienen que dedicarse a otras actividades, que ellos se sólo trabajen para el cuarteto es heroico, tremendamente valioso y meritorio", dice.
Entre los discos más destacados, refiere el crítico, se encuentra la obra integral para cuarteto de Carlos Chávez, Mario Lavista, Manuel Enríquez y Gabriela Ortiz.
En el futuro, dice Arón, el grupo mantendrá su repertorio mixto, pero intentará acercarse a obras de autores clásicos europeos como los cuartetos de Bethoveen, con los que han tenido poco contacto porque sentían que son obras que exigen madurez musical y humana.
Para conocer al grupo
*Integrantes. Los tres hermanos, los violinistas Saúl y Arón y el cellista Álvaro Bitrán, junto con Javier Montiel, violista.
*Reconocimientos. Medalla Mozart y Medalla Bellas Artes, entre muchas otras; en 1989, "The New Yor Times" elogió el disco "2218".
*Grabaciones. Obras integrales incluyen las obras para cuarteto de Revueltas, Chávez, Ponce, Ginastera, Halffter y Enríquez.
"Cumplir 30 años es señal de que en México y en América Latina sigue habiendo espacio para un grupo como el nuestro".
Arón Bitrán
Fndador y violinista