"'El beisbol vive en el corazón'"
CULIACÁN._ Anselmo León era estudiante de ingeniería, jugaba basquet y para ir con la delegación de Sinaloa, a la Olimpiada Nacional de la Asociación de Estudiantes de Ingeniería Civil, que se llevaría en Mexicali, se inscribió en el concurso de Cuento.
Durante el camino, entre 18 y 19 horas, escribió una serie de andanzas del viejo coyonqui y ganó el primer lugar.
Hoy en día, sin dejar su trabajo como ingeniero, es becario del PECDAS, en la categoría de Creadores con Trayectoria, y escribe la novela histórica El último viaje del general Ramón Corona.
Pero lo que esta vez comparte, es su más reciente novela, Play ball, que le publicó Andraval Ediciones, en la que cuenta la historia Jesús Herrera, uno de los mejores jugadores de Grandes Ligas de todos los tiempos, a quien la fama y el poder lo sumergen en el fracaso y que después de una neurocirugía pierde la memoria.
"Por metiche, por irme de pachanga a Mexicali, me hice escritor", dice entre bromas, pero a quienes reconoce como los verdaderos culpables de que hoy esté aquí, son los escritores Élmer Mendoza, Jesús Ramón Ibarra y Daniel Sada, este último ya fallecido.
"Tuve suerte desde aquel concurso, porque trabajé cuatro años con Élmer Mendoza, al menos una vez por semana, corrigiéndome y sin ningún interés. También con Daniel Sada, Jesús Ramón Ibarra, ellos son los culpables de que aquí esté".
La idea de Play ball surgió el 11 de febrero de 2012, cuando rebotaba ideas con su amigo Jesús Herrera, de quien tomó el nombre de su personaje principal y quien le propuso escribir sobre un músico, pero como Anselmo no sabía de música, le sugirió que otra actividad que pudiera tener era la de beisbolista.
"Escribí la primer línea el 12 de febrero de 2013: El beisbol no vive en el hemisferio izquierdo del cerebro, vive en el corazón. Y Jesús murió el 19 de marzo de ese mismo año".
La historia transcurre entre Culiacán y Ciudad Obregón, donde se mueve este beisbolista al que la fama hace pedazos.
"Hemos visto a grandes jóvenes que tienen más talento que madurez emocional y se los acaba, Jesús Herrera incurre en todos los errores, abusos, accidentes. Es castigado y no puede jugar y para acabarla de amolar le detectan un tumor cerebral y después de que lo operan, no recuerda nada".
Se trata de una novela cuesta arriba, asegura, una narración desde un sentido de karma, que se reclama lo que siempre fue de uno, donde se pregunta quién soy yo.
Anselmo jugó un tiempo beisbol y como fanático de este deporte, considera que éste no nace en guanteletas ni equipos costosos, sino que está latente en el pasto con cal, que se riega y huele a clorofila, en los 20 minutos de calentamiento y en la cuerda desgrosadora de pasto.
"Ahí nace y vive, cuando se hace de corazón".
El reto más grande, al momento de escribir, añade, fue que quien no sabe nada de beis no se aburriera y quien tuviera conocimiento, verá que es cierto lo que dice ahí.
La novela fue presentada en la Feria del Libro de Los Mochis y puede adquirirla en librerías de la ciudad.
EL AUTOR
Anselmo León (Navolato, Sinaloa). Es ingeniero civil por la UAS. Ha participado en los talleres de: narrativa, con Élmer Mendoza; novela, con Daniel Sada; y de poesía, con Jesús Ramón Ibarra. Es autor de las novelas Índigo y Play Ball. En el camino de nuevo. Fue ganador de la convocatoria de cuento regional en la Olimpiada Nacional de la Asociación de Estudiantes de Ingeniería Civil, en Mexicali (1997), y Morelia (1998). Obtuvo la beca del Foeca 1999-2000 y mención en el concurso de cuento Homenaje a Cipriano Obeso Camargo del Cobaes (2001), donde logró el primer lugar del Concurso de Cuento cobaes 2010.