"'El flamenco es un gran arte': Cristóbal Reyes"
La vida del andaluz Cristóbal Reyes, hermano de la madre del famoso bailarín español Joaquín Cortés, ha girado alrededor de la danza flamenca desde que, a los 14 años, formó parte de La Compañía, de la leyenda española Antonio, "El Bailarín", por eso asegura con firmeza que el flamenco es un gran arte.
Su mirada penetrante, su energía desbordada en expresiones de manos y brazos, platica con los ojos, con sus extremidades, está acostumbrado a que su cuerpo hable y sus palabras van acompañadas de muchos movimientos cargados de significados con los que completa las ideas que dice. La pasión lo define.
Mientras explica siente que no quedan claras sus ideas y se para a decirlas bailando, su simpatía y seguridad cautivan.
"La Unesco reconoció al flamenco como patrimonio intangible de la humanidad, yo fui el primer Premio Nacional de Danza, otorgado por el gobierno español. En los cinco continentes se baila flamenco, es un idioma universal con el que los seres humanos de todo el mundo expresan sus emociones", dice.
Su amor por la danza lo ha llevado a fomentar esta forma de moverse, no solamente con espectáculos representados en foros, con los que ha viajado por todo el mundo. Él es quien ha montado algunas de las coreografías más exitosas de Joaquín Cortés. También es director de la escuela de flamenco más importante del mundo, Amor de Dios, que se encuentra en Madrid; además, dedica la mitad del año a promover la técnica correcta del flamenco, como lo hizo en Mazatlán con las alumnas de Miura Expresión Flamenca.
Maestro por vocación
Para explicar cómo se enseña flamenco, las palabras no le alcanzan y se levanta de la silla. Se para e imita la forma en que se bailaba antiguamente en los tablaos, después hace una demostración de cómo se baila actualmente.
"Yo enseño a las niñas y las jóvenes que sus piernas parten de la ingle, por eso se tiene que bailar desde los muslos, no de las rodillas para abajo, ni con los pies, como se hacía antes. Cuando se baila de rodillas para abajo los muslos se quedan quietos, provocan una postura encorvada y con el tiempo se truenan las rodillas, los tobillos y los riñones. Cuando bailas con todo la pierna y apoyas con las nalgas se reparte la fuerza y no afecta, puedes expresar más y los movimientos son más elegantes", comenta.
El flamenco es pasión, ¿Qué hace para que sus estudiantes permitan que aflore esta emoción?
"Les quito los miedos y las vergüenzas, hacemos ejercicios para que esto suceda. ¿Quieres que te muestre cómo lo hago? (se inclina y apoya contra la pared y suelta un grito desgarrador), hay que desahogarse, sacar tus prejuicios".
Cristóbal Reyes ha vivido la evolución que sufrió el flamenco desde que estaba en los tablaos de Andalucía hasta su triunfo en Madrid, entre la burguesía y el turismo.
"Hay tres momentos que determinaron la evolución del flamenco de los tablaos a los teatros, a los estadios y al mundo. Primero fue Vicente Escudero, Antonio Ruiz Soler, con quien yo empecé con 10 añitos, después vino Antonio Gadés y el último empujón se lo dio Joaquín Cortés. Son las épocas muy señaladas en las que esta gente hizo evolucionar la danza española. Gracias a estás personas se expandió el flamenco por todo el mundo", afirma.
UN ARTISTA
* Cristóbal Reyes nació en Córdoba, Andalucía.
* Desde los 10 años estudió con Antonio, "El Bailarín", y a los 14 pasó a formar parte de su compañía.
* Bailó en todos los tablaos más representativos de Madrid junto a Mario Maya, Antonio Gades y Manuela Castro, entre otros.
* Recibió el Premio Nacional de Danza otorgado por el gobierno español.
* En los años 80 montó con la bailarina Cristina Aguirre el tablao "El Corral de la Morería".
* Uno de sus espectáculos más destacados es el que montó con Cumbre Flamenca, que viajó por todo el mundo.
*En 2007 se presentó en el Festival Cervantino, con el espectáculo "Las cosas del flamenco".