"Es Olga Rodríguez mazatleca de corazón"
Para Olga Rodríguez Koniukh, la polémica que ha generado su triunfo como Reina del Carnaval de Mazatlán 2008, por su nacionalidad cubana, es excesiva.
"Hay personas que cuando gané dijeron: 'el Carnaval ya no es de Mazatlán', pero el Carnaval sigue siendo de Mazatlán, yo sólo voy a pasar a formar parte de la historia representando a la mujer mazatleca", dijo.
"Nunca he negado que nací en Cuba, pero me siento mazatleca y sobre todo, estoy muy orgullosa de poder formar parte de la historia de Mazatlán como Reina del Carnaval".
La nueva soberana de las fiestas carnestolendas recuerda que sí escuchó comentarios en su contra el día de la elección.
"Escuché a algunas porras, pero creo que fue una manera de desahogar la emoción de ese día, por parte de mis compañeras no sentí inconformidad", dijo.
"En el momento que mencionaron mi nombre como Reina del Carnaval dije: 'soy mazatleca' y lo soy porque quiero la fiesta y la vivo igual que todos los mazatlecos, quiero agradecer al pueblo por su apoyo y decirles que una nacionalidad no tiene nada que ver con que yo pueda representar dignamente a Sinaloa y al Carnaval de Mazatlán".
Llega a Mazatlán a los 11 años
La joven de 17 años llegó a Mazatlán cuando tenía 11 años y rápidamente tuvo su primer encuentro con el Carnaval.
Por ello, responde a quienes aseguran que no puede amar a la máxima fiesta por no haberla vivido desde su infancia.
"No necesito haber nacido aquí para aprender a vivir la fiesta, aprendes a vivirla desde que la conoces, recuerdo que cuando mis papás me llevaron a Olas Altas me conquistó la majestuosidad del desfile, la calidez de la gente y la música de banda", indicó.
"Cada que escucho la tambora me pongo muy alegre, me siento mazatleca, muchas de mis amigas se asombran porque dicen que a ellas no les gusta la banda y cómo yo, que no nací aquí, me encanta esa música".
A las pocas horas de haber ganado, Olga se comunicó vía telefónica hasta La Habana, para darle la noticia a su papá.
"Mi papá se emocionó mucho, toda la familia, voy a mandarle fotos para conozca al Carnaval y vea todo lo feliz que soy aquí".
Una noche inolvidable
A unos días de haber ganado el título de Reina del Carnaval, a Olga aún la invade la emoción que sintió la noche del sábado al ser la triunfadora.
"Cuando quedábamos sólo tres candidatas y dicen 'flores rojas para Ilián', Yolanda y yo sabíamos que éramos las ganadoras sin conocer los lugares, de la emoción no aguantaba la respiración, lloré bastante con el hecho de saber que iba a portar alguna de las dos coronas y más cuando me nombraron Reina del Carnaval".
Aunque su actitud fue serena, Olga asegura que sí hubo nervios esa noche.
"Siempre me sentí segura, disfruté mucho el baile, me divertí, pero sí hubo nervios en la primera etapa, que fue la de las preguntas, cuando pasé esa fase le dije a mi maquillista: 'gane o no, yo me siento ganadora con el papel que hice', así que salí con más seguridad en la etapa de vestido de noche", relató.
"Para mí el Carnaval ha sido increíble, el tiempo de campaña fue corto, pero me sucedieron cosas muy bonitas, como por ejemplo que la gente de la colonia Juárez colocara mantas en sus casas diciendo: 'Olga, tu familia mazatleca te apoya' y ni siquiera me conocían".
Quiere ser Nuestra Belleza
Olga quiere disfrutar su reinado del Carnaval para después participar en el certamen Nuestra Belleza.
Aunque desconoce las reglas del concurso, a la estudiante de preparatoria le encantaría representar a Mazatlán en este evento.
"Cuba es el lugar que me vio nacer, pero Mazatlán es mi casa, la ciudad que me vio vivir mi adolescencia y aquí pienso vivir mucho tiempo, siempre he comparado a Mazatlán con La Habana, por la alegría y calidez de su gente", afirmó.
"Ojalá pudiera participar en Nuestra Belleza porque ahora soy residente, la nacionalidad me llega hasta los 12 años de vivir aquí".
ES LEGAL
La estancia de Olga Rodríguez Koniukh en Mazatlán es legal. Ella llegó hace seis años a esta ciudad y espera nacionalizarse mexicana cuando cumpla 12 años en el país, por lo que cada año debe pagar el permiso llamado FM3.