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Columna

Fuego

15/06/2026 10:55

    Vi al fuego crecer entre las sábanas

    y no pude apagarlo,

    poco a poco se fue consumiendo

    en el aire sin oxígeno

    encerrado en la recámara.

    Mis manos ardían

    mi piel roja buscaba

    una bocanada de ternura

    en los moribundos rayos de la luna

    que se posó en la ventana.

    Vi al fuego crecer

    como si le doliera la palabra renuncia

    y a la vez calcinar

    el amor de tantos años.

    Fue un fuego sin voz ni canto,

    sin encuentro luminoso

    que solo consumía la rutina

    de una noche desvelada.

    Yo no avivé su llama

    ni le hice danza.

    Esa noche dormí

    abrazada a su ceniza.