"Hay nuevas 'trampas de la juventud'"
CULIACÁN._ A 10 años de haber publicado Las trampas de la juventud, esta novela de Rosa de Moraila es reeditada por Porrúa. Su expectativa ahora es que sea leída por más jóvenes en el país, pues para ellos la escribió.
Está corregida y aumentada, expresa la historiadora culiacanense de la trama editada por primera vez en 2004 por el Archivo Histórico de Sinaloa. En ella recoge situaciones reales, leyendas, historia de lugares, que con su imaginación cobran otra dimensión.
Carmela es una joven escuinapense educada con valores, que se va a Mexicali a buscar oportunidades como cantante. En esta ciudad sólo halla trabajo de mesera, así como una amiga y un amigo que con engaños la convierten en narcotraficante primero y mujer de la vida galante después.
Su novio también opta por el norte como el sitio para hacerse de un mejor futuro, sólo que viaja de raite con un trailero a quien le "siembran" droga. En la cárcel conoce a delincuentes experimentados que le enseñan cómo "trabajar" y le dan nombres de conectes para cuando egrese de la "escuela del crimen".
Rosa de Moraila retrata el Tijuana de los 80, trasladando a la calles Coahuila y Revolución, al norte de la ciudad, un área que al caminar la llenó de tristeza al ver tanta juventud en la perdición.
Para sentar su historia se interesó en la vida de prostitutas, en la convivencia entre reclusos, incluso incluyó la leyenda de una mujer fantasma que se aparece en un sitio de Sonora y narra la historia del teatro Ángela Peralta de Mazatlán.
También plasma la idiosincracia de los habitantes de Escuinapa, un pueblo que quiere y al que le ha dedicado varias crónicas. Lo conoce porque ahí ejerció varios años la docencia.
"La calle Coahuila de Tijuana es muy famosa, ahí están todas las mujeres de la vida galante, en la zona norte de la ciudad, yo viví allá, de ahí me surgió hacer la novela esta", recuerda.
Ante su esposo, quien también habla de la historia pues fue parte de ella, platica que mientras él trabajaba en Migración, ella recorría Tijuana, platicaba con jóvenes, señoras, que se dedicaban a cantar. Más de uno la sorprendió con su talento, que no traspasaba la urbanidad.
"Veía mucho muchacho, muchacha que cantaban y pedían dinero, los miraba y decía no es posible que estén pidiendo limosna, la gente los ve con desprecio... Yo me di la tarea de investigarlos".
Hoy ese Tijuana es otro, pero en su historia están los nombres de calles, hoteles, centros sociales que aún existen.
"Es una novela que no es pornográfica, simplemente estoy dando a conocer lo que le puede pasar a un muchacho o muchacha inexperta, lo que le pasó a Carmela. Yo entrevisté a prostitutas para tener conocimietno de cómo se manejaban ellas.
"Eso fue lo que yo vi en Tijuana, entonces dije ¿qué nos hace falta en todo México? Es educar a la juventud, porque hay mucho joven con talento y más en Sinaloa, cuando yo estaba joven no había tanta ayuda", añade.
Corregida y aumentada la versión, y en ese aumento, la autora dio un vuelco al desenlace de los protagonistas. Carmela se convierte en una cantante de ópera reconocida en el mundo, y forma un matrimonio con Felipe.
"En la trama de la novela el joven no se comunica con su novia avergonzado porque está en la carcel, y su novia piensa que lo abandono, que en el norte encontró otra mujer sin saber que está en la cárcel de Mexicali", reseña.
"Cuando la madre rescata a la hija, agarran un camión, pasan por Mexicali y en la terminal se reencuentran, pero ambos ignoran lo que les había pasado en ese año sin verse".
La primera edición de 80 páginas termina cuando ambos van rumbo a Escuinapa.
Con gran amenidad, y como si la acabara de escribir, comparte pasajes chuscos de la novela, tal es el caso de cuando Carmela se casó, amigos cantantes de ópera le cantan el Ave María y los pobladores de Escuinapa salen asustados, desconocían el género musical.
A nivel nacional
La cronista culiacanense comparte el beneplácito de que con la reedición su novela se dará a conocer a nivel nacional.
"Yo quisiera que lo leyeran los jóvenes, para que se dieran cuenta de las trampas de la juventud, porque mucho joven se echa a perder no porque quiera, sino por que las circunstancias lo conducen, se encuentra con personas maleadas", asegura.
Ejemplifica con casos como el de la hija que se va a estudiar fuera, sin saber ella misma y la madre lo que le espera estando sola.
Rosa de Moraila considera una gran oportunidad y una afortunada coincidencia el haber conocido a editores de Porrúa, a quienes les gustó su historia y la distribuirán en sus librerías. Actualmente está disponible en Librerías México.
"Di un paso más adelante. No lo esperaba pero la coincidencia del destino me llevó a conocer a Rodrigo y su padre Joaquín Porrúa, por medio de un amigo y para mí fue una gran oportunidad", expresa.
Los Porrúa, comenta, tienen un programa a través del cual planean unir a autores del país, conocidos y nuevos. para unir fuerzas y fortalecer su talento literario. Ella estará entre ese grupo compartiendo más retratos de la sociedad, como el de Carmela en Las trampas de la juventud.
AUTORA
Es maestra normalista, licenciada en Historia por la UAS. Fue corresponsal del periódico El Nuevo Diario de Mazatlán, con la columna Tradiciones de Escuinapa. Es socia fundadora de la Academia de Historia de Sinaloa, A.C. Ha publicado en diversos diarios.
Es autora del libro 'Historia y Tradiciones de Escuinapa' (1998), 'El desengaño y otros cuentos' (2001), 'Las trampas de la juventud' (2004 editado por el Archivo Histórico de Sinaloa y en 2014, por Editorial Porrúa), colección de cuentos 'Qué les cuento' (2010).
En la colección 18 encuentros editada por Gobierno del Estado, escribió sobre Escuinapa.