Me imagino un cielo grande
donde cada quien
tiene su propia estrella
con luminosas alas.
Nosotros como ángeles guardianes
divisamos desde arriba
a los amantes que se esconden,
a los que se aman a la luz del día,
a los que solo buscan placer
a los que sueñan con tomarse a cucharadas la luna
como remedio infalible de Sabines
Desde allá,
nosotros,
amantes inclusivos,
mandamos besos que se impactan
en las mejillas del mundo.
Me imagino un cielo grande
donde cada quien
tiene su propia estrella
con luminosas alas.