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Columna

Las razones de la fe

EVANGELIZACIÓN, EDUCACIÓN Y CULTURA
07/04/2026 19:18

    Como un medio para alcanzar la plenitud del ser humano abriendo la razón a las etapas de la trascendencia, en las cuales el conocimiento se abre a la dimensión de lo infinito, fue la concepción sobre la fe que inspiro al san Agustín, el obispo de Hipona.

    Lejos de ser opuestos, fe y razón avanzan por caminos paralelos, llegando a un punto de armoniosa unión, en el cual la naturaleza pensante del ser humano se introduce en el conocimiento pleno de la Verdad, rebasando el ámbito de lo natural para empezar a contemplar las realidades de lo sobrenatural.

    Con métodos diferentes, pero no por ello son contrarios, fe y razón se brindan una mutua colaboración, para desembocar en una mejor comprensión de la verdad suprema, en lo cual se intuye a la razón con un medio fundamental.

    El hombre, afirma san Agustín y lo reafirma Benedicto XVI, no es solo un ser más entre las criaturas de la creación, sino que es un ser distinto, por la posesión y el uso de la razón, la cual lo coloca a la cabeza de todas las demás criaturas, al estar facultado para discernir inteligentemente sobre lo conveniente y bueno.

    La fe es un regalo de Dios dado al hombre, para penetrar en los misterios, que aunque profundos están dentro de las leyes de la razón, pero más allá de los límites de la materia y de las pruebas tangibles de esta.

    La razón, por otra parte, quiere entender los misterios encontrados y para ello investiga y elabora leyes y cuando estas no son posibles, debido a las limitaciones de la naturaleza humana, entonces aventura hipótesis y teorías tratando de dar una explicación a lo inalcanzable por los métodos conocidos.

    En el punto de unión ente razón y fe se da un apoyo mutuo y armónico, aportando cada una sus razones, para dar una explicación a los dilemas existentes, así la fe, con la teología, trata de dar explicación aceptable a las enseñanzas reveladas. Muchas veces deberá contar con el apoyo de disciplinas y métodos científicos y a través de ello encontrar la explicación para penetrar en lo trascendente.

    Fe y razón caminando en sus propios senderos y apoyándose en sus propios métodos llevan a un mismo fin; el conocimiento de la verdad y solo las limitaciones pueden afectar esa legítima búsqueda, al alejarnos de la recta razón.

    Siendo la inteligencia y la razón los mayores atributos del ser humano, en ellos se encuentra la dignidad de poseer la imagen de Dios y por medio de ella, el poder llegar a Él. Tan solo es necesaria una razón que quiera entender y una fe que quiera creer.