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"PUBLICACIÓN"

"Lleva Ríos Rocha a un 'viaje al corazón'"

"Ante autoridades de Cobaes, Jorge Luis Hurtado y Felipe Mendoza comentan el libro del muralista"
16/11/2015 10:05

    CULIACÁN.-Ernesto Ríos Rocha dejó el pincel y tomó la pluma para hablar de la guerra que existe por la ambición del hombre, que utiliza su inteligencia para la destrucción de sí mismo y las ciudades, a través del libro Viaje al corazón. Las siete vidas, que fue presentado por Felipe Mendoza, y como moderador Jorge Luis Hurtado Reyes.

    Al Centro Cultural Rosales se dieron cita para la presentación de la primera novela del muralista mocoritense Hilda Rosario Báez Sañudo, directora de Cobaes; Alma Rosa Sánchez, directora del sitio; César Gonzalo Armienta Sarmiento, Shantal López y Aimé Camacho Garibaldi, secretario, directora de Extensión de la Cultura de Cobaes y coordinadora de los Centros Culturales de Cobaes, respectivamente.

    Hurtado Reyes comentó que en la lectura que hizo de la publicación, que forma parte de una trilogía, entre líneas concluyó que se debe sacar la ambición de los hombres que sentados en la silla política crean guerras.

    "No existen las naciones enemigas, ni las ciudades guerreras, no existen los enemigos, sólo existen las ambiciones de nuestra mente, no maten hombres, no destruyan ciudades, sólo saquen las ambiciones de la mente, ese es el enemigo: la ambición", expresó el también artista plástico presidente del Movimiento Artístico Internacional en esta ciudad.

    "Un hombre armado puede matar a muchos, pero el odio de un político puede matar naciones enteras".

    Viaje al Corazón va llevando de manera interesante a la búsqueda interior, confronta y ubica con las grandezas y debilidades del ser humano.

    "No buscamos nosotros mismos nuestro reconocimiento, buscamos acumular riquezas materiales, poder; pero no buscamos la grandeza de nuestra esencia, de conocimiento, transformamos el mundo con nueva tecnología, pero no cambiamos nosotros".

    El hombre amará a su prójimo y a sí mismo el día que deje de dominarlo, que lo libere, lo levante y lo ponga en el escalón donde está él, así será su prójimo.

    "Cuando le demos importancia real a nuestro ser y acumulemos las experiencias de nuestro antiguo viaje de nuestras vidas pasadas y entendamos que nada material es espiritual, que somos como hologramas, que viajamos de vida en vida para encontrar la sabiduría y que todo lo que portamos sólo es cuerpo, estaremos cerca de Dios", sostuvo Hurtado Reyes.

    Ríos Rocha refirió que la autora Berta Taracena, de 92 años, prologuista de su libro, lo considera un ejemplar de consulta, al reunir detalles que permitirán que se abra la puerta para perfeccionarse, ser maestro, pero empezando antes que todo, por uno mismo.

    Explicó que el protagonista es un ser que viaja y llega al lugar de los aprendices, el mundo, después sobrepasa una frontera para llegar al lugar de los sabios, donde se tiene que despojar del cuerpo, que es el que llena el cerebro de la cultura, pero el pensamiento es independiente del cuerpo.

    "Momento", le dicen, "no puedes pasar con nada, a la guitarra les sacas los sonidos, a la pluma le sacas las palabras, a los libros le sacas los textos, tienes que llevar la esencia, el espíritu. 

    Ahí es cuando empieza a viajar,y cuando se duplica en dos seres, el humano y el espiritual".

    Es en la tercera vida cuando se da cuenta que es un ser espiritual, señaló el muralista, para luego compartir un texto de su obra escrita.

    "Nada había afuera ni dentro de nadie ni de mí cuando en ningún lugar nadie podía existir porque no había espacio ni cosas, nadie llegó ni podía venir, porque al no haber espacio no había lugar para nada, ni para mí porque yo aún no era yo", expresó.

    "Dios no podía tener cabeza ni brazos ni cuerpo alguno y su mente no existía, nadie puede decir esto porque nadie puede haber visto nada aquella vez porque no existía el tiempo. Era un principio que nunca empezó y un final que nunca terminó".

    Era un tiempo que no había mente ni Dios, donde nada no era nada, el vocabulario no era un sistema, no había un mundo, nada ocurría nada en ningún lugar.

    Es un diálogo entre alguien que está de espaldas y un espíritu que descubre que la nada estaba detrás de sí mismo, ahí estaba su existencia.

    "No soy Dios ni tengo ningún nombre, soy el principio y el fin, omnipotente y omnipresente, soy lo absoluto, Dios es al que pintan y esculpen en tu tierra, al que tus hermanos le construyen templos en la tierra, al que los salva y los cura, yo no me acerco a ese talento porque nadie me quiere conocer, sólo tú".

    Es un libro que "se mete en todo", que de acuerdo a Taracena tiene una acumulación de pensamientos, frases reflexivas, indicó quien ha ganado un Récord Guinnes por el mural más grande, localizado en Mazatlán.

    "Una de las máximas más importantes es el pensamiento. Un animal, una vaca, no construye grandes edificios, ni obras de arte, porque no tienen inteligencia, pero tampoco una vaca hace una bomba atómica para destruir una ciudad, lo que significa que el único ser animal que se destruye a sí mismo es el hombre inteligente", indicó Ríos Rocha.

    El libro, publicado con el apoyo del Instituto Sinaloense de Cultura, se presentará próximamente en Guatemala, Argentina y Cuba.


    PARA SABER
    Durante la presentación del libro de Ernesto Ríos Rocha, intervinieron un grupo de jóvenes intérpretes, entre ellos destacó su hija Karen Ríos López, que ejecutó unas piezas al piano.

    El público invitado en su mayoría estuvo compuesto por pintores de diversos municipios, como Salvador Alvarado y Mocorito, además de Culiacán.

    "Viaje al corazón. Las siete vidas", que forma parte de una trilogía, ya fue presentado en Mazatlán, Veracruz y España, y próximamente en Guatemala, Argentina y Cuba.