La poesía
fluye como el agua.
El espejo me mira
y me veo en su mirada,
el agua tiene nombre de mujer,
es el comienzo de la vida,
camino a recorrer
en el viaje de los días.
Voy al río Pánuco,
el de la infancia
que se improntó en mi mente,
navego por mi subconsciente,
me avisa del peligro
que siempre está al acecho,
para que tome conciencia.
Navegar me regenera,
me encuentro con mi yo,
el agua es el espejo donde me miro.
Soy mujer agua,
fluyó en emociones,
uso el ritmo y entro en su torrente,
mi útero crea una realidad en su vasija
honro a mi ser mujer.
El agua cuenta mi historia
sangre de mi tierra,
germina, llama,
soy la copa de la baraja,
pez del mar.