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"Ofrece Nicho Hinojosa un canto de amor"

"El cantautor regiomontano deleita con su romanticismo a los mazatlecos
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06/11/2015 06:43

    Carlos Hernández

    Un canto de amor fue el que ofreció Nicho Hinojosa el miércoles en Mazatlán durante su presentación en Sumbawa Beach Club.
    Fue un canto lleno de sentimientos, de alegrías y de tristezas en el que la voz del cantautor regiomontano llevó a todos los asistentes por el camino de los recuerdos, las nostalgias y los amores perdidos.
    Como ya es su costumbre, Nicho apareció en el escenario sin más presentaciones que el sonido de su guitarra.
    Y aunque la gente esperaba que saliera más tarde, los acordes de Un buen perdedor interrumpieron a las 23:10 horas la tertulia que se había formado en cada una de las mesas.
    "Mazatlán... qué gusto de estar otra vez aquí. Vamos a pasar una rica noche... con frío, pero nos vamos a divertir", fueron las primeras palabras del regiomontano para luego interpretar Te perdono, A quién y Ódiame.
    Con esas melodías Nicho puso a cantar a todos los asistentes, que ya no se acordaron del frío que estaba haciendo en la noche.
    "Quiero presentarles a mis músicos", dijo Nicho provocando la risa de todos, pues detrás de él sólo estaba Alejandro Cervantes, quien desde hace un par de años es quien lo acompaña en sus conciertos tocando los teclados y el violín.
    Entre copa y copa Nicho recordó sus visitas al puerto, en especial la última vez que estuvo en Sumbawa, cuando terminó cantando y brindando con todos arriba de la barra del bar.
    Y aunque esta noche no lo repitió, lo que sí hizo fue bajarse del escenario y convivir más de cerca con los asistentes. Mientras cantaba El breve espacio, el regiomontano se dejó querer y se tomó fotografías con quien se lo solicitó.
    Contigo aprendí, Cómo te va mi amor, A veces, Coincidir, Yolanda y Mi historia entre tus dedos siguieron con el romanticismo y con la gente cantando "a todo pulmón".
    Con Te amo Nicho hizo un paréntesis para felicitar a todos los enamorados, pues ya eran las primeras horas del 14 de febrero, Día del Amor y la Amistad, así que al grito de "salud" invitó a todos a disfrutar del amor.
    La velada continuó con Almohada, Amar y querer, Volcán y Ojalá, con las que Nicho le dio paso a Alejandro Cervantes, que lo acompañó con el violín en Música ligera, No voy en tren y ADO.
    "¡Qué bien cantan!... yo quisiera quedarme hasta las 4:00 de la mañana, pero ustedes tienen que trabajar mañana", dijo Nicho antes de despedirse de los mazatlecos.
    Sin embargo, los asistentes no lo iban a dejar ir tan fácilmente y a gritos le pidieron que siguiera cantando, por lo que el regiomontano no tuvo más remedio que complacerlos con Fragilidad, para luego sí decir adiós.
    Fue tanta la insistencia de la gente y las peticiones de canciones que le seguían llegando al escenario que Nicho le regaló un "pilón" a su público.
    Sin guitarra, con un vaso de vino en la mano y acompañado sólo por los sonidos del teclado, cantó Llámame si me necesitas, Santa Lucía, Todo a pulmón y Mariposa Tecnicolor.
    Después, desapareció del escenario igual que como llegó, sin formalismos ni recursos técnicos, sólo con su voz y su romanticismo.

    SIMPATÍA
    En el concierto resaltó la simpatía y el carisma de Nicho Hinojosa, que entre canción y canción divirtió al público con anécdotas y canciones interpretadas muy a su estilo.

    EL TIEMPO
    Aunque la gente salió satisfecha del concierto, la mayoría de los asistentes esperaban que Nicho Hinojosa cantara más tiempo, pues en anteriores ocasiones que ha estado en Mazatlán ha ofrecido shows de hasta tres horas de duración.





    El regiomontano recorre las mesas de Sumbawa.

    Acompañado de su guitarra, Nicho Hinojosa brinda su canto de amor.

    El cantante posa para las cámaras de sus fans.

    El público mazatleco disfruta del concierto de Nicho Hinojosa.

    Nicho Hinojosa convive con sus fans.

    El intérprete ofrece su canto a los mazatlecos.

    Con su singular sentido del humor, Nicho Hinojosa se toma fotos con sus seguidores.

    Los mazatlecos disfrutan del romanticismo de Nicho Hinojosa.