Como árboles en otoño que empiezan a tirar las hojas, alfombras ocres del tiempo, crujen bajo los pies descalzos desraizándo sus recuerdos a flor de piel con el viento.
Duelen tu pena y la mía que se juntan en la desvelada noche sin mira más lo alto de las estrellas.
La vida se está fugando y es ladrona que quita de la rosa y el lirio su fragancia.
Me duele tu pena y es mía y así, nos la va dejando entre los cuerpos minados de enfermedad y cansancio.
Me duele tu pena y más honda se vuelve también la mía.
Como árboles en otoño que empiezan a tirar las hojas, alfombras ocres del tiempo, crujen bajo los pies descalzos desraizándo sus recuerdos a flor de piel con el viento.