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"RECONOCIMIENTO"

"Rina Cuéllar, la fortuna de no ser una joven común"

"La artista e investigadora será distinguida hoy, a las 19:00 horas, en el Centro de las Artes Centenario con el Reconocimiento a la Labor Artística y Cultural 2012"
10/11/2015 11:44

    CULIACÁN._En el Culiacán de 1957, Rina Cuéllar Zazueta tuvo la fortuna de no ser una joven común, ese año marcó el ingreso de las mujeres a los estudios formales, en el naciente Taller de Artes Plásticas de la Universidad de Sinaloa (TAPUS), en una época de lucha, en la que ellas estaban destinadas a las labores del hogar y al matrimonio.

    El caso de la nacida en Navolato fue todo lo contrario; los rostros, colores, imágenes estarían de su lado para marcar contra todo pronóstico una vida entregada al dibujo, pintura y la historia de Sinaloa.

    Lo hizo siempre con la idea de apostarle al arte por el arte, a la defensa del oficio, lejos de las banalidades, que considera trajo consigo el final del Siglo 20. Logró convivir con ideales y una postura crítica en dos mundos, que para ese entonces estaban totalmente delimitados: el masculino y el femenino.

    Segura, aguerrida, recia, tuvo un doble desafío, que encontró su eco en esta ciudad, en un taller que recuerda compuesto por hombres, las pocas mujeres que asistieron, lo hicieron sin un compromiso real y de manera esporádica.

    Ella tenía claro que la finalidad era experimentar con el arte y lograr una disciplina férrea. Ahí aprendió el orden de no dejar nunca un pincel sucio, aprovechar las horas de clase, que le significaba entrar a otra dimensión, a otro mundo.

    Y lo recuerda de la siguiente manera: "Cuando entré al taller de universidad era la única mujer que asistía con un compromiso real, yo pasaban por una crisis existencial porque no me dejaron ir a estudiar a la Academia de San Carlos, porque me iba volver comunista, entonces entré a este taller maravilloso con el maestro Erasto Cortés Juárez".

    El arte, la historia, su vida
    En los que fueron los primeros acercamientos formales al arte, tenía la ventaja de que sólo cruzaba la plazuela para llegar, ya que las clases se daban en el actual edificio central de la hoy Universidad Autónoma de Sinaloa. Sus abuelos vivían muy cerca del lugar.

    Durante dos años, diariamente se enfrentó ahí al lienzo en blanco; mayoritariamente trabajó con la pintura y el grabado, técnicas que marcaron su línea plástica y que indudablemente le sirvieron para trabajar los temas que la habían impactado desde la infancia.

    Tuvo presente la frase de su padre, Fortino Cuéllar, un médico reconocido de oficio que le dijo; 'oye hija, fíjate que cerca de El Castillo juegan algo muy raro', se trataba de la ulama, desde entonces se dijo que lo quería dibujar, aunque no conocía su sentido, ni origen.

    La historia y el arte estarían juntos a lo largo de su trayectoria, con el tiempo sumaría las temáticas indígenas; la danza, música de Venado y Pascola, que se ha propuesto no sólo rescatarlas, sino redescubrirlas e incluso reinventarlas.

    "Yo me enamoré de la historia, los retratos eran los que más me nacían, primero pintaba a mi familia, después me dediqué a recorrer Sinaloa para pintar lo hermoso que es nuestro estado, su riqueza sobre todo", recuerda.


    De ahí nacieron más de 20 exposiciones individuales en diversas ciudades de Sinaloa y del país, investigaciones y su desempeño en cargos administrativos en el entonces Difocur, como de la Escuela de Arte José Limón, Jefa del Departamento de Investigación. También toca el piano.


    Rina, la retratista
    Rina, la retratista, ha llevado una vida en el arte como pocas. Tiene cinco hijos y sigue pintando. Con la técnica al pastel, hace retratos de sus nietos. Lleva tres y le faltan nueve.

    "En este mundo nada es fácil, a todo le tienes que meter ganas si quieres salir adelante. Yo me siento muy afortunada de haber podido combinar el placer de trabajar en el arte con la educación de mis hijos".

    Ha sido así porque se lo propuso. En sus más de 50 años de trayectoria, no perdió de vista lo que piensa, hace y desea realizar.


    "Uno es artista toda la vida, eso se trae en la sangre; cuando era niña, en casa, mi padre dibujaba, mi madre y abuela pintaban, yo no vi más que libros y pinceles", recuerda.


    "Me siento una más de este mundo artístico maravilloso, vivimos en un México mágico en el que todos tenemos contacto con el arte, vemos cómo las manos de nuestros artesanos transforman el barro en unas maravillas; la música que nace de las maderas".


    Con la sonrisa de sus nietos de fondo. Tiene claro que el arte la ha mantenido viva. A golpe de disciplina ha logrado ser uno de los pilares importantes en el arte sinaloense. Rina la artista, la historiadora. Rina la que hoy será reconocida por su trayectoria.


    El reconocimiento

    Distinguida con el Reconocimiento a la Labor Artística y Cultural 2012, que será entregado hoy, a las 19:00 horas, en el Centro Centenario Rina dice sentirse halagada.

    "Hay muchas personas que nos dedicamos a lo que nos complace y que te reconozcan por eso, imagínate cómo me siento. Yo me he interesado por la historia de mi estado por gusto, quiero que todos la conozcan, ese es mi deseo", asegura.

    "Uno es artista toda la vida, eso se trae en la sangre; cuando era niña, en casa ,mi padre dibujaba, mi madre y abuela pintaban, yo no vi más que libros y pinceles".


    Rina Cuéllar

    Pintora 

    Distinción 
    Propuesta por el Archivo Histórico General del Estado de Sinaloa, que dirige Gilberto López Alanís, esta distinción la entrega anualmente el Instituto Sinaloense de Cultura. El reconocimiento consiste en un diploma y 50 mil pesos.


    Rina Cuéllar nació en en Navolato, Sinaloa.
    Se interesó por el arte, la música y la historia desde niña.
    Cuando la Universidad Autónoma de Sinaloa abrió su taller de Artes Plásticas, se convirtió en discípula de Erasto Cortés Juárez.
    Hace 20 años fundó el Grupo Cultural Nahueri.
    Se ja desempeñado diversos cargos administrativos: subdelegada de Acción Cultural del ISSSTE, directora de la Escuela de Arte José Limónm, Jefa del Departamento de Investigación e investigadora del Archivo Histórico.
    A inicios del año la Universidad Autónoma de Sinaloa reconoció su trayectoria.
    Ha sido reconocida por la Asociación de Deportes Prehispánicos por sus aportaciones, especialmente en el deporte de ulama.