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"Tema de hoy"

"La dieta mental"
06/11/2015 06:18

    Se han escrito infinidad de libros que prescriben sistemas que insisten en la dieta que mejor pueda servir al metabolismo de la persona.
    Las categorías, proteínas, grasas, almidones, y otros componentes de la dieta alimenticia, han sido objeto de numerosos estudios y mediciones que dejan a uno confuso.
    Al final de cuentas, sólo una idea me parece clara e irrefutable, y ésta es: que lo que se come hoy, en pocas horas estará absorbido en nuestra sangre, y después de pasar por los procesos de asimilación, será lo que construya las células de nuestros tejidos, de tal manera que uno, al fin y al cabo, estará formado por lo que ha ingerido.
    Somos lo que hemos comido, y esto es una gran verdad respecto a nuestra constitución física.
    Resulta igualmente irrefutable el comprender que en la dieta mental, el alimento que uno proporciona a la mente, el tipo de pensamiento con los cuales se alimenta y nutre, es determinante para el carácter final de la vida humana.
    Los pensamientos que uno escoge como habitantes o alimento habitual, son los que determinan lo que somos y el medio que nos rodea. Todo lo que ocurre en nosotros es el resultado de alimento mental. Nuestra personalidad, nuestra salud, nuestro éxito o fracaso en los negocios, en la familia y en la vida, está totalmente condicionado por los pensamientos y por los estados emocionales que hemos escogido abrigar en el pasado, y de igual manera, el futuro estará determinado por la dieta mental que ahora y en el futuro elija.
    La persona elige las condiciones de su vida cuando selecciona los pensamientos que acepta aliar en su mente, pero esto que no ha sido un proceso conciente y voluntario en el pasado, puede serlo de ahora en adelante, y al cambiar el alimento mental, las circunstancias de una vida cambiará el hogar, cambiará toda la tónica de la vida, y si tal vida ha pasado por sombras de temor y depresión podrá limpiarse de ellos y tornarse habitualmente feliz y entusiasta.
    Si le damos importancia a una dieta corporal, con mayor entusiasmo dediquémonos a realizar una dieta mental de 30 días.
    Pues si nos dedicamos a seleccionar nuestro pensamiento, los estados de ánimo automáticamente se modifican.
    Es fundamental que este punto se capte claramente, pues no se puede ser sano, próspero y feliz, si se permiten frecuentemente estados de ánimo dominados por rachas de temores, de mal humor, de impaciencia, de arrogancia, de rencor, en una palabra, de pensamientos negativos.
    La receta es sencilla: durante 30 días consecutivos no se deberá permitir ningún pensamiento negativo.
    Habrá que estar alerta diariamente durante 30 días; sólo debemos admitir pensamientos constructivos, y optimistas. Si lo hacemos por 30 días, lo podremos seguir haciendo toda la vida.