"Una vida juntas"
CULIACÁN._Desde hace nueve años comparten una vida juntas. Yamileth Garza Bayliss y su hija María José han escrito con los días una historia de enseñanza, de aprendizaje. Ahí el arte ha estado presente.
La pintora ha experimentado con ella uno de los sentimientos más maravillosos que ha tenido. Siempre había querido ser mamá, de hecho desde niña tenía una lista de posibles nombres por si tenía niña o niño.
Ser mamá es un papel que le gusta desempeñar. No se imagina su vida sin María José. Hacen acuarelas, van al cine, van de compras, estudian... siempre juntas.
La espera
Yamileth recuenta que en el embarazo hizo una panza muy grande. No importaba lo que pasara a su alrededor, ella era feliz de esa manera.
"Fue muy divertido ver como iba creciendo, aunque el último mes fue de reposo porque se volteó y tuvo que nacer por cesárea. Me impactaba ver sobre la superficie de mi piel sus manitas, compartíamos emociones, ella reaccionaba conmigo. Recuerdo que comía mucho mandarinas con sal y esquites", recuerda.
"Hice un dibujo de cómo sería al nacer y sorprendentemente se parecía mucho, ¿y qué sentí al final? fue algo sublime".
El nacimiento
"Estuve consiente todo el tiempo. Tenía muchos nervios pero estaba muy feliz, me sentía hinchada de gozo".
Los llantos
La pintora señala que María José no fue una niña que se despertara llorando de madrugada.
"Su llanto era muy identificable yo sabían cuando quería que la abrazara, que la alimentara. Creamos un lazo que no necesitaba estar cerca para sentir que me necesitaba.
Las risas
"Jugamos mucho. Los primeros cinco años no nos separamos para nada. Le di pecho hasta el año y medio, desde los cuatro meses entró a natación", dice.
El crecimiento
"Ella nació muy grande, crece a cada momento. La he visto crecer emocional y físicamente. Voy guardando cosas como su primer pañal, el ombligo, cabello, trajecitos, porque de repente uno no nota que ha crecido".
Los días juntas
"Siempre la llevo a todos lados. Ella fue la primer nieta y la primera niña del grupo de los amigos, siempre ha tenido mucho amor y atención todos los días".
Las dificultades
El ser madre a llevado a Yamileth Garza a prepararse.
"Siempre estuve leyendo y tomando cursos para educarla mejor. Cuando es hora de jugar jugamos, cuando se tiene que ser estricta lo soy. Ella es una niña madura, ordenada, deportista y estudiante de excelencia", comenta con orgullo.
La doble función
"Yo sólo he cumplido el papel de madre, su papá ocupa un lugar en su mente y en su corazón, pero sí soy la que educa, provee y ama. La que la lleva y la trae, la que se vuelve loca en algunos momentos".
Arte y maternidad
"A ella se le da la música, es muy auditiva, pero también le gusta el teatro. Hacemos acuarelas juntas, vamos al teatro, al cine, es algo que disfrutamos mucho".
Ser mamá
"Ser mamá es una de las cosas más maravillosas que me han pasado en la vida. Siempre quise ser mamá, desde niña yo tenía una lista de posibles nombres por si tenía niña o niño. Ser mamá es un papel que me gusta mucho desempeñar. No me imagino una vida sin ella", lo dice convencida.