"Marcan la historia"
Octubre de 1990. Ergo Sum irrumpía la escena del rock local. Era un quinteto de hombres y mujeres que tocaban saxofón, guitarra, batería.
Se trataba de una de las bandas que empezaba a jalar gente en la ciudad. A lograr que los espacios como el Río Rock se llenaran, que la gente cantara sus canciones.
Buscaban el triunfo, lograr giras. Los sueños de todo artista. Quizás utópicos porque en Culiacán no existía un movimiento unificado. Propuestas como la de ellos, Naranja Mecánica, Monton Lumpen, Cadáveres, Fuga de Goya, se daban cada una por su lado, algunas con mayor repercusión.
En ese entonces, Ergo Sum sonaba a muchas cosas. A rock, reggae, ska. Un estilo, una voz que todavía se recuerdan; Al filo de la soledad, Tas loco tú, esta última dedicada al funcionario cultural Arturo Castañeda.
Las letras eran escritas por Polo Carrillo, el mismo que ahora habla de los tiempos de éxito de la agrupación, que aún sigue pero con otros integrantes.
"Mi principal deseo era componer, armar un repertorio y nos dimos cuenta que a la gente le gustaba, no sé si por la música o porque había morras, era raro ver a una baterista mujer o a otra que tocara el sax. Todo eso creo que resultó atractivo", explica Carrillo.
"Siempre había mucho metal, ska, punk y nosotros queríamos ir en contra de todo eso, así salía natural la composición de la música. Cuando decidimos irnos al DF, nos dimos cuenta de que a la gente también le gustaba".
El éxito
Con el respaldo de la disquera Rockanroll Circus sacaron mil copias de su primer disco a nivel nacional. Y se agotó.
Tenían constantes presentaciones, en el Museo del Chopo alternaron con Los de Abajo, Los Garigoles. Abrían conciertos a Tijuana No. La crítica en la capital era buena. Les asombraba que en provincia hubiera nacido esta propuesta.
La referencia del norte eran ellos y Tijuana No.
"Cuando hacíamos tocadas llenábamos, mientras en Culiacán no había un movimiento. Había bandas que tocaban por su lado", cuenta.
"A México siempre íbamos y veníamos, la disquera nos conseguía tocadas. Nunca fuimos tan jaladores como Tijuana No, pero sí teníamos nuestra gente".
A Polo, lo que más le impresionaba cuando abrían conciertos, era ver mucha gente.
"Nos sentíamos muy bien cuando los espacios estaban llenos. Lo más importante era que nos gustaba lo que hacíamos, eso nos hacía sentir muy bien", añade.
Ergo Sum vivió momentos intensos. Por ahí pasaron integrantes como Martina Pacheco, Blanca Emma Carrillo, Yadira Bastidas, Elizabeth Hernández, Gustavo León, Jaime Álvarez, Ahmed López y Gerónimo Cárdenas.
"Vivimos el rockanrol desde lo más jodido, hasta lo mas ching..., lo experimentamos en carne propia. Sufrimos carencias, pero vivimos el éxito".
Pienso, por lo tanto existo
El nombre de Ergo Sum salió de una frase que un amigo que estudia letras les sugirió. Significa Pienso, por lo tanto existo.
Polo, en la secundaria había formado parte del grupo de metal Tradsh y Vanguardia. Tocó primero la batería y después la guitarra. Empezó a componer y supo de un concurso de Casa Escobosa junto a un grupo de amigos y su hermana Blanca participaron y le ganaron a 15 bandas. Era 1990.
A partir de entonces se formaron en serio.
La característica del grupo era que tenían canciones propias. Polo las escribía a partir de sus experiencias personales. Lo que veía, sentía, se imaginaba; de sensaciones, sentimientos, soledad.
Con ese material tuvieron varias grabaciones, hasta que tronó la compañía que los representaba. Se quedaron solos. Poco a poco los integrantes fueron abandonando el proyecto. Era 1997 cuando terminó la primera etapa del grupo.
Eso le causó cierta frustración al compositor y vocalista. Él mismo realizó una nueva grabación pero con otros integrantes. Se llamó Es y salió en 2005.
El sueño
Lo que mantuvo a Ergo Sum en pie de lucha fue el sueño de "vamos a pegar", que andarían de gira, que sus discos serían vendidos...
Y lo reafirmaron cuando le abrieron un concierto a Maldita Vecindad, donde reunieron a 10 mil personas.
"Disfrutamos muchos momentos como esos. Lo disfrutamos, pasamos momentos duros, no teníamos mucho dinero, pero cuando subíamos al escenario y le gustaba a la gente nos sentíamos satisfechos", recuerda.
"Siempre hubo esa esperanza de que a la próxima nos iría mejor. Nunca pensamos pesimistas".
Ahora que lo recuerda, para Polo esos momentos fueron gratificantes. Cuando presentaron su disco Pintado de verde en el Ayuntamiento, ante cientos de personas y que los tocaran en la radio comercial.
Otros tiempos
El proyecto sigue. Polo está de pie. No tiene tanta prisa u obsesión como cuando estaba morro. En Ergo Sum ahora están Juan Pablo Cárdenas, en los teclados; Manuel Coronel, en el bajo y Marco García, en la batería.
"Creces y dices está cab..., pero al final sigo porque quiero hacer música, es una necesidad y es mi forma de expresarme.
"El proyecto ha tenido altibajos pero seguimos unidos, hay un plan de volver a tocar. La historia de Ergo ha sido como un espiral que ahorita está abajo, pero al rato puede estar arriba".
Polo no mira con nostalgia el pasado. Sólo dice que estuvo ching... pero no le gustaría repetirlo. Ahora experimenta cosas nuevas, toca además con Parque Madero.
Sigue en la música porque es la forma de vida que ha decidido tomar. Porque es una necesidad. Hoy ya no busca ser famoso. Busca la felicidad que le da cantar, escribir o tocar un instrumento.
"Vivimos el rockanrol desde lo más jodido, hasta lo más ching..., lo experimentamos en carne propia. Sufrimos carencias, pero vivimos el éxito".
Polo Carrillo
Músico