"Presa del estrés"

"No saber manejar las presiones diarias produce un coctel de químicos que afecta el funcionamiento de todo el cuerpo"
08/11/2015 08:17

    Leda Garrido

    Bajo el entendido de que el estrés es cualquier estímulo que trastorne el equilibrio del organismo, hay que conocer que este puede ser físico, psicológico, químico o ambiental.
    "Cualquier cambio de la sociedad actual a través del miedo, el temor o la angustia; todo eso va a actuar sobre nuestro organismo rompiendo el equilibrio fisiológico, metabólico, molecular, biológico", explica el doctor Rodolfo Rosas Bonilla, especialista en endocrinología de la Clínica del Mar.
    A nivel cerebral y del sistema nervioso autónomo, señala, el estrés puede producir desde trastornos de la conducta como nerviosismo exagerado, angustia y alteración de la neuroconducción, provocando, por ejemplo, taquicardia.
    "Esto porque se producen secreciones aumentadas de adrenalina y noradrenalina, lo que provoca taquicardia, hipertensión y sudoración, por ejemplo", señala el especialista.
    En la tiroides, el estrés puede desencadenar hipertiroidismo lo que, además del crecimiento de esta glándula en el cuello, también puede provocar dificultad para concentrarse, fatiga, aumento del apetito y de la sudoración, entre otras cosas.
    "En el sistema respiratorio hay un aumento del número de respiraciones y esto a su vez cambia los niveles de oxígeno y bióxido de carbono, llegando a provocar alcalosis respiratoria", advierte.
    Esto es, niveles bajos de dióxido de carbono, con los que se pueden presentar cuadros de confusión, con mareos, náuseas y vómitos, a menudo acompañados de temblores, espasmos musculares, y entumecimiento en la cara o las extremidades.
    En las glándulas suprarrenales el estrés aumenta la catecolamina, que influyen directamente en la presión arterial de la persona.
    "También aumenta la secreción de cortisona. En la actualidad muchas personas que viven estresadas, tienen mayor producción de cortisona y tienden a la obesidad", advierte Rosas Bonilla.
    El sistema gastrointestinal no se salva, el estrés puede provocar exceso de movimiento intestinal, inflamación del intestino grueso, o bien, desencadenar un proceso ulceroso en el estómago.
    A nivel de la grasa, algunas de las sustancias mencionadas pueden precipitar la formación de otras moléculas y alterar las arterias, pudiendo provocar ateroesclerosis.
    Así, determina el médico, se ha visto que el estrés crónico puede alterar ciertas moléculas que normalmente protegen los genes, así como alterar la división celular.
    También es importante evitar el uso de sustancias que lo puedan agravar, como alcohol, tabaco y drogas, determina el doctor Rosas Bonilla.
    "Tenemos que aprender a manejar el estrés aprovechando nuestra propia naturaleza, para reducir el daño que esto nos puede producir: darle el justo valor a las cosas, aprender a respirar, a relajarnos, tener una mejor calidad de vida, esto es alimentación, ejercicio", sentencia.

    TIPO DE ESTRÉS
    Hay dos tipos de estrés, ambos son peligrosos, pero el más observado es el crónico.
    AGUDO
    Es el producido por un accidente, un asalto, una emoción muy intensa a la que el organismo responde. Este estrés puede llevar a intentar luchar contra lo que tiene o escapar.
    CRÓNICO
    Es el cotidiano, el que si no se maneja también puede causar daños porque se trata de un "modo de vida",de una forma determinada de reaccionar,es como estar en guardia 24 horas

    HORMONAS LIBERADAS POR EL ESTRÉS
    ADRENALINA

    Produce un aumento de presión, de azúcar en la sangre y retarda la actividad del tubo digestivo. Está relacionada con la hipertensión, el infarto de corazón, dolor de cabeza, diabetes, estreñimiento y mala digestión.

    SEROTONINA
    Regula el reloj biológico, organiza el horario del cuerpo, ordenando cuando dormir, despertar, etc. Se relaciona con insomnio, desvelos, desajuste de horario de actividades.

    NORADRENALINA
    Tiene los mismos efectos que la adrenalina, sólo que funciona como neurotransmisor, inhibiendo o excitando el sistema nervioso. La falta de esta, ocasiona baja energía, fatiga y su exceso problemas con la presión.

    DOPAMINA
    Controla los niveles de dolor. Es un anestésico natural. Se relaciona con el mal de Parkinson, pero su sobreproducción produce inhibición del dolor mas no del daño.



    CONTRA EL ESTRÉS
    Entre las opciones para que los niveles de estrés no aumenten se encuentran:
    YOGA
    Práctica que consiste en la liberación cuerpo-alma, por medio de la liberación de tensiones.
    EJERCICIO
    Puede ser aeróbico o fisiculturismo, se recomienda que no sea de competición, pues esto causa estrés.
    MASAJES
    Es un procedimiento que consiste en practicar fricciones o presiones en el cuerpo, con la mano o con aparatos especiales.