"Se 'topan' artistas con la muerte"
MÉXICO (UNIV)._ La actriz Vanessa Bauche regresó de una muerte clínica a los 12 años; el bailaor Joaquín Cortés aún no cree que su madre haya fallecido; la mamá del cantaor Diego El Cigala acaba de salir de un coma luego de tres semanas de inconsciencia y la cantautora Ely Guerra soñó alguna vez que el más allá era un lugar lleno de tranquilidad.
Vanessa Bauche
"No veo a la muerte desde un punto de vista religioso sino como una transformación de la energía. Cuando tenía 12 años, me desmayé en la escuela, entré en coma y me llevaron de urgencia al hospital. No supieron qué me pasó, pero tuve paro respiratorio y estuve a punto de tener un infarto. Tuve una muerte clínica durante dos minutos. Mientras los médicos aplicaban la reanimación cardiaca, escuché a lo lejos que iban a levantar el acta de defunción. En ese momento decidí regresar con los míos; creo que si no tienes una herida grave en un órgano vital, el irse o quedarse es una decisión de la voluntad", señaló.
"Eso me sirvió para saber valorar cada segundo de vida, para vivir consciente de que lo que no hagas el día de hoy tal vez no puedas hacerlo mañana; cada instante es irrecuperable. Lo que no ames, lo que no perdones, lo que no liberes, tal vez se pierda para siempre. Una experiencia como esa te cambia la forma de estar en la Tierra, eres más consciente, más plena, más intensa. Ves con otros ojos el amor, el placer y la libertad mental, intelectual y espiritual para estar aquí y ahora".
Sus muertos más llorados son su papá (Tito Bauche), su abuela y personas que han muerto entregando su vida a causas justas, como Digna Ochoa.
Joaquín Cortés
"No tengo ni la menor idea de cómo sea el más allá. Se supone que debe ser un sitio donde la pases mejor, pero es un misterio muy grande. Las muertes que más me han dolido son las de mis abuelos, que eran como mis segundos padres y, sobre todo, la muerte de mi madre, que falleció siendo aún joven, a los 66 años, por culpa de un cáncer".
"El próximo 3 de diciembre mi madre cumplirá dos años de haberse ido y todavía a veces creo que volveré a verla por la tarde o por la noche. No sé cómo sea la vida de otras personas, pero en mi caso yo tenía una relación tan especial con ella que parecía que nunca se hubiera roto el cordón umbilical, una conexión muy grande. Es algo que no superas nunca; te marca y se queda para siempre en tu vida".
Las rupturas amorosas sí pueden ser otra forma de la muerte, pero eso tiene remedio: te vuelves a enamorar y ya, comentó.
"La inyección y motor de mi vida es el amor. Siempre necesito estar enamorado para seguir transmitiendo emociones y sensaciones".
Diego El Cigala
"Yo me imagino a la muerte como la describe Chavela Vargas: viniendo a recogerme en un coche muy grande, muy lujoso, con dos damas muy bellas. Ya en serio, sí creo en otra vida, otra con más amor y humanidad. La muerte ahora es tan real como el hecho espantoso de que maten en Tijuana a jovencitos de 14 años en un centro de rehabilitación y que exista la amenaza de que van a matar a 135, uno por cada tonelada de mariguana confiscada. Me duele mucho lo que pasa en este país porque amo a México, donde se me acogió desde el primer día que puse un pie aquí".
"La muerte que más me ha dolido es la de mi padre, un hombre que me llevaba de la mano a los tablaos cuando tenía 5 años".
"Mi madre acaba de salvar la vida. Estuvo 23 días en coma y hace apenas una semana despertó. Nunca se enfermaba de nada. Íbamos a una boda y cayó al suelo con trombosis pulmonar. Entonces piensas que la vida te cambia en un segundo. Digan lo que digan, nunca estás preparado para algo así".
Ely Guerra
"Me gusta hacer ofrendas a los muertos y mi especialidad es un pan de jengibre con leche de coco que me queda brutal. Hasta ahorita no he perdido a un ser querido muy cercano. Bueno, sí, a mis abuelos, pero no viví con ellos una relación estrecha de nieta. Viví más la congoja de mi padre que la propia... A pesar de que en México tenemos una tradición profunda para celebrar a la muerte, realmente no estamos preparados para recibirla a la hora que llega".
"He tenido sueños acerca del morir muy contrastantes. Siendo muy chica, soñé que mi hermana menor se estaba ahogando y que yo no podía salvarla, fue horrible. En cambio, hace poco soñé que me desconectaba del mundo y que llegaba a un lugar de oscuridad total pero muy tranquilo. Ojalá que así sea el más allá".
EL DESEO Vicente Fernández recuerda con pesar la muerte de sus padres, y dice que espera que cuando llegue la hora de su partida esté en su rancho Los Tres Potrillos, en Guadalajara.