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"BODA"

"Sellan su unión Alberto y Charlene"

"Con la boda religiosa de Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock, el principado de Mónaco inicia una nueva etapa de su historia"
09/11/2015 11:28

    MÓNACO._ El Príncipe Alberto II y la Princesa Charlene de Mónaco contrajeron matrimonio religioso ayer en el Palacio, ante cientos de miembros de la realeza, jefes de Estado y celebridades del deporte y la moda.
    El rito inició con unas palabras de saludo en afrikaans, uno de los idiomas que se hablan en Sudáfrica, derivado del neerlandés.
    "Sea la unión del Príncipe Alberto y la Princesa Charlene un símbolo de esperanza y fraternidad para toda la gente del mundo", dijo el Padre Carlo Adams en esta lengua.
    Los recién casados intercambiaron un furtivo beso durante el enlace religioso, en el que cantaron la soprano estadounidense Renée Fleming, el tenor italiano Andrea Bocelli y el peruano Juan Diego Florez.
    La boda religiosa de Alberto II y la ex campeona de natación, que se casaron por lo civil el viernes, se celebró al aire libre, en el patio de honor del palacio, y no en la Catedral donde se casaron en 1956 los padres de Alberto, Rainiero III y la mítica Grace Kelly.
    Entre los representantes de las Familias Reales que asistieron a la ceremonia, en la que hubo cantos sudafricanos y coros de niños de Mónaco, figuran los monarcas de Bélgica y Suecia y los príncipes herederos de Dinamarca y Holanda.
    La lista de invitados incluye también al Conde y la Condesa de Wessex, que representan a Inglaterra, así como la Familia Real de Savoya y el emir de Qatar, que se codearon con presidentes europeos, como el francés Nicolás Sarkozy y el alemán Christian Wulff, y con celebridades de la moda, como Karl Lagerfeld y Giorgio Armani.
    Unos 3 mil 500 monegascos fueron invitados al enlace oficiado por Monseñor Bernard Barsi, Arzobispo del Principado, que fue retransmitida en grandes pantallas en todo el Estado.
    La pareja de recién casados hizo el recorrido en un coche híbrido, que combina motor de combustión y eléctrico, un Lexus LS 600h Landaulet convertible, que el Principado señala como testimonio del interés de Alberto y Charlene por la defensa del medio ambiente.

    YA ES PRINCESA
    Desde su enlace civil el viernes pasado, Charlene Wittstock ya es considerada Princesa de Mónaco.
    EL MENÚ
    El menú unió "la tierra y el mar" a los sabores mediterráneos, precisó el chef que obtuvo hace dos años la nacionalidad monegasca por orden soberana del Príncipe Alberto.
    El banquete se elaboró con productos de cultivo biológico, entre ellos, 17 tipos de verduras cosechadas en los huertos del Principado, en las alturas de Mónaco.
    Los platos estuvieron acompañados de vinos Chardonnay de Sudáfrica.

    LA VESTIMENTA
    El novio vistió el uniforme de verano, blanco, de la compañía de carabineros. Charlene, portó un espectacular vestido color blanco marfil bordado con cristales, nácar e hilos de oro, diseñado por el modista italiano Giorgio Armani. En el cabello, llevaba una delicada diadema y un largo velo de tul.

    LAS FLORES
    El florista Christian Carlesi-Sorasio fue el encargado de embellecer los escenarios de este enlace con flores elegidas en su totalidad por los novios. En el Palacio se colocaron guirnaldas compuestas por rosas, hortensias, orquídeas de color blanco, lirios y una flor típica de Sudáfrica.

    LA LUNA DE MIEL
    Sudáfrica ha sido el destino elegido por Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock para su luna de miel. La pareja se hospedará en un lujoso hotel a orillas del océano Índico, un lugar típico para celebraciones de bodas tanto africanas como internacionales.