"Woodstock: 40 años después"
MÉXICO._ Los hippies de Woodstock querían cambiar el mundo con flores, drogas, paz y amor, pero los que terminaron transformados fueron ellos.
Para aquellos que asistieron al festival de rock en Bethel, al norte de Nueva York, del 15 al 18 de agosto de 1969, se anunciaba el advenimiento de una nueva era. Se definían como la Nación Woodstock.
Pero la euforia de ayer se convirtió hoy en resaca, porque 40 años después no queda claro si Woodstock logró cambiar algo.
Rich Hanley, profesor de periodismo de la Universidad Quinniplac, dice que el festival marcó en realidad el fin -y no el principio- de la revolución de los años 60 y la contracultura.
"En 1971 ya todo había terminado. Las protestas cesaron. La generación Woodstock salió a buscar trabajo y el trabajo puso fin a la diversión".
Según Hanley, los hippies ahora se convirtieron en republicanos, perdieron el pelo y cambiaron el consumo de LSD por el de viagra".
Wade Lawrence, director del museo de Woodstock de Bethel, dice que la generación de las flores no tuvo que esperar demasiado antes de volver a la realidad.
Menos de cuatro meses después de Woodstock, en diciembre de 1969, un concierto similar organizado en el Autódromo de Altamont (California) terminó en una violenta y alucinada batalla campal.
Para aquellos que asistieron, Woodstock fue algo casi mágico, un momento en que las reglas quedaron en suspenso, los hippiers tomaron el control, los grandes del rock, como Jimi Hendrix, estaban en su apogeo y el mundo era verdaderamente maravilloso.
Esos hippies jóvenes que vieron el amanecer con The Who en 1969 ahora son personas que disfrutan de los beneficios de la tercera edad. Muchas de las bandas que tocaron en el festival están desintegradas o han muerto algunos de sus miembros.
Woodstock, sin embargo, sigue siendo uno de esos hechos -como la llegada del hombre a la Luna un mes antes- que sigue definiendo la década de 1960 en la mente popular.
Como muestra de la fascinación con Woodstock existe una abundante cosecha de productos nostálgicos relacionados con el 40 aniversario del festival: una nueva edición en DVD de la película del concierto, un CD remasterizado, la comedia de rock Taking Woodstock, del director chino Ang Lee y las memorias del promotor Michael Lang.
También están previstas actuaciones de veteranos de Woodstock en el mismo sitio donde se realizó el evento original, que ahora hospeda un museo de los años 60 y un pabellón de conciertos al aire libre.
La leyenda de Woodstock proviene de grandes nombres como Jimi Hendrix y Janis Joplin, quienes tocaron en un espectáculo donde todo salió mal pero terminó bien.
La alcaldía de Woodstock no quería el concierto y a último momento botó a los promotores. Lang finalmente consiguió hacer el concierto en un campo de heno en Bethel, propiedad de un granjero productor de leche llamado Max Yasgur.
El festival se hizo del 15 al 18 de agosto de 1969, pero por poco no se realiza. Los cercos fueron derribados y los boletos se volvieron inservibles. Más de 500 mil personas convergieron en esta zona rural a casi 130 kilómetros al noroeste de la ciudad de Nueva York, bloqueando el tránsito en tramos de varios kilómetros.
Luego vinieron las lluvias, que lo empaparon todo.
Tenía todos los ingredientes para un desastre, pero la teleaudiencia estadounidense que sintonizó los noticiarios vespertinos ese fin de semana vio a jóvenes sonriendo y bailando en el lodo. Cuando la película del concierto salió meses después, Woodstock era un símbolo del lado feliz y hippie del espíritu de esa década. Y lo sigue siendo.
Los amantes de Woodstock
Lo que Woodstock unió nadie lo puede separar. Es la mejor frase para describir la historia de amor entre Nicholas y Bobbi Ercoline, que siguen juntos 40 años después.
Los amantes del mítico concierto se prodigaron mimos en aquel verano de paz y amor. El fotógrafo Burk Uzzle quedó cautivado por el espontáneo abrazo de la pareja, cubierta por una frazada. La imagen dio vuelta al mundo.
A raíz del aniversario de ese ya mítico festival de rock, el diario New York Daily News logró ubicar a la pareja, que ahora tiene 60 años.
Ellos no sólo siguen juntos, sino que contrariamente a los aires de amor libre de la época, formalizaron su relación casándose dos veranos después del festival.
Cuando concurrieron a Woodstock sólo llevaban tres meses de relación, pero ahora viven en Pine Bush, a poco más de una hora de Bethel, donde se realizó el legendario festival.
Hasta allí llegaron gracias a que eran de la zona. Los caminos de acceso estaban bloqueados y ellos pudieron avanzar en su Chevrolet Impala por rutas alternativas.
"No estábamos posando. Nos sorprendimos como todos al ver la carátula del disco en el que apareció la fotografía", dijo al diario Nicholas.
El ex hippie dijo que mucho tiempo después se reconoció en la tapa del disco, mientras lo escuchaba con amigos. Claro que a 40 años de aquel momento, decidieron emular aquella imagen histórica que representa el festival.
EN CORTO
El festival de música y arte de Woodstock es uno de los festivales de rock más famosos de la historia.
Tuvo lugar en una granja de Bethel, Nueva York, los días 15, 16 y 17 de agosto de 1969.
El festival tiene el nombre de Woodstock porque inicialmente estaba programado que tuviese lugar en un lugar del pueblo de Woodstock, en Ulster County; la oposición local casi cancela el evento, pero Sam Yasgur convenció a su padre Max Yasgur para acoger al concierto en los terrenos de la familia, localizados en Sullivan County.
Ocurrieron tres muertes en el festival de Woodstock: una debida a una sobredosis de heroína, otra tras una ruptura de apéndice y una última por un accidente con un tractor.
También ocurrieron dos nacimientos no confirmados en el festival.
Se realizó un famoso documental sobre este concierto, dirigido por Michael Wadleigh y montado por Martin Scorsese. Fue estrenado en 1970 y ganó el premio Óscar al mejor documental.
PAZ Y AMOR
Woodstock se convirtió en el ícono de una generación de estadounidenses hastiada de las guerras y que pregonaba la paz y el amor como forma de vida y mostraban su rechazo al sistema.
Durante el festival se vivieron intensas noches de sexo y drogas, destacando el consumo de LSD y mariguana, todo aderezado con música rock.
EL CIERRE
Jimi Hendrix insistió en ser él quien tocara al último. Se programó su parte para la medianoche, pero por retrasos en el festival no tocó hasta las 9:00 de la mañana del lunes.
Se dice que le llegaron a ver 500 mil personas, aunque empezó con un público de 80 mil.
El recital duró dos horas, siendo el concierto más largo de su historia. Tocó 18 canciones, concluyendo con "Hey Joe".