Tiempos de la monarquía de carácter absoluto, imperante y aceptado como una institución de apoyo y sumisión, en un entorno procedente de la época medieval, de un feudalismo que ofrecía protección, pero que también exigía, en respuesta la contribución tributaria impuesta a las clases populares.
Armand Jean de Plessis, quien sería conocido como el Cardenal de Richelieu nació en París, el 9 de septiembre de 1585, en una familia perteneciente a la nobleza, sus padres fueron Francois du Plessis de Richelieu y Susana de La Porte.
Su padre murió cuando él era niño por lo que tuvo que seguir la carrera de las armas, pero cuando su hermano no quiso aceptar ser obispo de Lucon, cargo que le correspondía como herencia familiar, el dejó la carrera militar para aceptar ese título. Fue consagrado obispo el 17 de abril de 1642.
Como obispo de Lucon él vivió las reformas dejadas en Trento, dando todo su apoyo a la iglesia como institución y negándose a que estuviera sujeta al pago de impuestos, por lo cual fue nombrado representante de los estados pontificios en nombre del clero.
Ante la falta de mayoría de edad de Luis XIII, mientras llegara su mayoría de edad para asumir su cargo como monarca, su madre María de Medicis gobernaba el reino de Francia.
Ante esto el obispo de Lucon fue nombrado protector de Ana de Austria, quien sería la futura reina. Con esta situación Richelieu adquirió poder, asumiendo varios cargos.
Cuando Luis XIII llegó a la mayoría de edad asumió el poder del reino y ante un conflicto matrimonial entre el rey la reina, él tuvo una intervención importante en la reconciliación de los monarcas, por lo que, en gratitud por este hecho el rey intercedió ante el Papa Gregorio XV para que fuera nombrado Cardenal, además de nombrarlo ministro principal de la corte y presidente del consejo real. Fue proclamado cardenal el 5 de septiembre de 1622,
Con estos cargos el cardenal Richelieu ejerció una férrea autoridad, eliminando a los conspiradores y enemigos del rey, con una energía que este no tenía.
Para muchos, el cardenal Richelieu adquirió la imagen de quien se había apoderado del poder con el beneplácito de un rey débil, como lo presenta Alejandro Dumas en su obra Los Tres Mosqueteros. La realidad era que Luis XIII le tenía recelo, pues Richelieu aparecía con una determinación que el monarca carecía.
Finalmente el monarca reconocería el gran aporte del Cardenal Richelieu y al fortalecimiento de su autoridad y así lo expresaría en 1626, cuando dejaría por escrito; “Tengo toda mi confianza en usted y ciertamente nunca he encontrado otro hombre que me sirviera tan a mi gusto”.
El Cardenal Richelieu falleció el 4 de diciembre de 1692, en París.