El don de soñar

EVANGELIZACIÓN, EDUCACIÓN Y CULTURA
29/09/2026 19:29

    Ganar y ganar siempre, a ello todos debemos de aspirar, invertir para recibir una justa recompensa, pero invertir ¿qué? y ¿para qué?

    Invertir para ganar, sin reducir esto al aspecto económico-material, aunque tampoco eso debe de excluirse. El ganar en la vida es un sano y legitimo sueño, cuando se tiene conciencia de que se debe ganar, aun cuando los demás n lo sepan apreciar.

    Alcanzar un próspero ideal, un sueño que se materializa en una realidad, cuando ya no importan las dificultades pasadas que se atravesaron, el tiempo invertido, el desgaste sufrido, pues alcanzar una tangible realidad lo compensa todo, bálsamo es, con el cual el alivio para el cansancio por el camino andado se convierte en una sensación de relajado descanso.

    Una hora, un día o un año de tiempo invertido para lograr una meta, tiempo es bien invertido que se cristaliza al contemplar la ilusión, aun cuando se visualice a la distancia, aun cuando, como el caudillo, conductor del pueblo, elegido, vio la tierra prometida, pero nunca entro a ella.

    Los sueños nacen desde el interior, anidan en la genética, desarrollándose y retro alimentándose en la rutina de la experiencia del diario vivir, la satisfacción final es el legado que seguirá hablando de alguien que se atrevió a soñar en algo, tal vez en un mundo mejor, sin contentarse con solo soñar, sino esforzándose en convertir los sueños en realidad,

    La producción de un bien material es una opción para lograr una satisfacción, pero solo tendrá sentido en l colaboración de un motivo que engendre autentica felicidad, más allá de toda ambición o el solo deseo de poseer o de alcanzar el poder.

    “Tanto tienes, tanto vales”, premisa es del egoísmo práctico, de un pragmatismo que esconde el valor de las persona, por una materialidad, que hoy es mañana ya no está.

    Soñar en un mundo mejor donde el auténtico progreso del ser humano y no solo en el progreso material o tecnológico, donde el odio y las diferencias ya serán cosa del pasado, cuando los hombres se sientan y vivan como hermanos. En un mundo diferente, porque el ser humano es mejor.

    “Cinco panes solo tenemos y dos pescados”, para el pesimismo eso no es nada para alimentar a una multitud, pero el optimismo dices, eso es suficiente, cuando la generosidad dice; tenemos algo y nunca dice eso no se puede lograr, cuando los sueños son fuente y principio de una nueva realidad.

    Ganar y ganar siempre, a ello todos debemos de aspirar, invertir para recibir una justa recompensa, pero invertir ¿qué? y ¿para qué?