"Dolor que incapacita"
Por cada cuatro mujeres un hombre sufre tortícolis, enfermedad que puede incapacitarnos para realizar actividades cotidianas como trabajar, conducir el auto e incluso cargar a los hijos.
La tortícolis deriva su nombre del latín y significa "cuello deforme"; comprende rigidez de cuello y cabeza, la cual puede permanecer en posición lateral y ser llamada laterocolis, hacia adelante (anterocolis) o atrás (retrocolis).
Es característico que haya dolor, inflamación y limitación en los movimientos de los músculos de esa parte del cuerpo (esternocleidomastoideo y trapecio, principalmente).
El tratamiento a seguir depende de la causa que origine el dolor, por ello es muy importante acudir al médico para que realice revisión física y solicite radiografías o exámenes de sangre, con el fin de comprobar que no exista lesión grave o algún proceso infeccioso.
No resulta raro que se presente adormecimiento en los brazos o en la parte superior de la espalda, así como aumento en la temperatura corporal.
Nacer con ella
o desarrollar tics
Aunque muy rara, hay un tipo de tortícolis que se origina desde el nacimiento y que puede confinar al afectado a padecerla toda la vida.
Se considera que se produce por una lesión del músculo esternocleidomastoideo durante el parto, sobre todo cuando en éste el feto se presenta de nalgas, que provoca que éste no crezca como el resto de las estructuras del cuello.
En los recién nacidos se puede observar deformidad mínima, y a las pocas semanas se produce aumento de tamaño en el músculo afectado, que luego se contrae, pero al paso de los años puede desarrollar anomalías en los músculos oculares o deformidades en la columna o musculatura cervical.
Por ello es importante que se inspeccione el cuello del recién nacido, aproximadamente un mes después del parto, para detectar si existe asimetría, esto cuando los costados no son iguales, y tienen estructuras o masas anormales. También se deben hacer radiografías o resonancia magnética de la columna cervical si se sospecha algún problema.
Por otra parte, la tortícolis espasmódica, también conocida como distonía cervical, es la actividad anormal de los músculos del cuello que se manifiesta con contracciones repetitivas, lo que comúnmente conocemos como tics.
De manera normal, el ganglio basal, área del cerebro que coordina el movimiento, envía una señal al músculo elegido para que cambie de posición, mediante la producción de un compuesto químico llamado acetilocolina. Sin embargo, si el ganglio no funciona adecuadamente enviará esa sustancia en repetidas ocasiones sin que haya una orden de movimiento, generando con ello espasmos constantes.
Hay una serie de signos que pueden indicar que se está ante una tortícolis de estas características, por ejemplo, si al hacer presión sobre los músculos del cuello se experimenta sensación dolorosa, e incluso el equilibrio y la visión se ven alterados.
Las dolencias en la zona se desarrollan gradualmente con el tiempo, tendiendo a complicarlas ciertas actividades físicas, como caminar, correr o cargar objetos pesados.
Aunque se puede padecer alguno de los tipos de tortícolis a cualquier edad, es más frecuente en adultos entre los 30 y 60 años de edad, siendo más frecuentes los casos femeninos, la proporción es de cuatro mujeres por cada hombre.
Fuente: saludymedicinas.com.mx
ORIGEN DEL DOLOR
El cuadro de tortícolis puede deberse a:
n Tensión nerviosa, angustia o estrés.
n Utilizar almohadas demasiado altas o muy delgadas al dormir, o hacerlo en posiciones incómodas.
n Mantener la misma postura durante tiempo prolongado, como sentarse frente a una computadora, máquina de coser o al ver la televisión.
n Práctica inadecuada de algún deporte o falta de calentamiento previo.
n Golpes, torceduras o contusiones.
n Daños en la médula espinal.
n Infecciones virales.
n Uso de mobiliario inadecuado en el que se adoptan posturas incorrectas.
Síntomas
Pueden aparecer los siguientes síntomas:
n Dolor de los músculos del cuello del hombro o de la espalda
n Contractura de los músculos del cuello.
n Imposibilidad de girar la cabeza, por lo general se mantiene torcida hacia un lado.
n Posición extraña del mentón.
Tortícolis
Acortamiento o espasmo crónico de los músculos del cuello, lo que causa un giro o desviación involuntaria
¿QUÉ HACER?
Puede recurrirse a analgésicos de venta libre para controlar la dolencia, pero también ayudan a la recuperación las siguientes recomendaciones:
n Coloca sobre el cuello una bolsa con agua caliente envuelta en una toalla y cámbiala cuando se enfríe. Es conveniente realizar esta operación durante 30 o 45 minutos, y después estirar suavemente los músculos de esta zona.
n Adopta buenas posturas al realizar actividades prolongadas, procurando que la silla sea lo más anatómica posible y que le dé buen apoyo a la columna vertebral.
n Al dormir, elige almohadas que no sean muy altas o bajas y colchones firmes; es conveniente que cada dos meses los voltees para impedir que se deformen.
n Ten cuidado al levantar objetos pesados; cuando lo hagas asegúrate de
flexionar las rodillas y mantener la espalda recta.
n Previo a realizar actividad física, calienta los músculos.
n Controla tus nervios.
CUIDADO AL DORMIR
Hay dos posturas que son buenas para el cuello: de lado y de espaldas.
n Si duermes de espaldas, escoge una almohada redonda, para que se adapte a la curva natural del cuello, y que tenga un corte especial en el medio para asentar correctamente la cabeza.
n Opta por almohadas de plumas, que se acomodan más fácilmente a la forma del cuello. Debido a su fragilidad, este tipo de almohadas deben cambiarse cada año.
n Si duermes de lado, mantén la espina dorsal recta usando una almohada más grande en la parte de abajo del cuello que en la zona donde reposa la cabeza. En caso contrario, te despertarás con dolor de cuello.
n Dormir con el estómago hacia abajo es duro para la columna, ya que la espalda permanece arqueada y el cuello girado hacia un lado.
Fuente: logon.prozis.com
CUIDADO AL DORMIR
Hay dos posturas que son buenas para el cuello: de lado y de espaldas.
n Si duermes de espaldas, escoge una almohada redonda, para que se adapte a la curva natural del cuello, y que tenga un corte especial en el medio para asentar correctamente la cabeza.
n Opta por almohadas de plumas, que se acomodan más fácilmente a la forma del cuello. Debido a su fragilidad, este tipo de almohadas deben cambiarse cada año.
n Si duermes de lado, mantén la espina dorsal recta usando una almohada más grande en la parte de abajo del cuello que en la zona donde reposa la cabeza. En caso contrario, te despertarás con dolor de cuello.
n Dormir con el estómago hacia abajo es duro para la columna, ya que la espalda permanece arqueada y el cuello girado hacia un lado.
Fuente: logon.prozis.com
PUEDE SER:
Hereditaria: debido a cambios específicos en sus genes.
Adquirida: se desarrolla como resultado de daño al sistema nervioso o los músculos.
Tortícolis idiopática: Si la afección ocurre sin una causa conocida, se denomina así.
La tortícolis congénita (presente al nacer): puede ocurrir si la cabeza del feto está en posición incorrecta mientras está creciendo en el útero o si hay una lesión a los músculos o al riego sanguíneo al cuello del feto.
n La tortícolis puede desarrollarse en la niñez o en la adultez.
Zona afectada.
n Cerebro
n Sistema nervioso central
n Sistema muscular
Esquema básico de los músculos del cuello
n Estemo-cleidomastoideo
n Esplénico
n Angular del omóplato
n Trapecio
n Escaleno posterior
n Escaleno medio
n Escaleno anterior
POR ACCIDENTE
Accidentes automovilísticos, en los que un vehículo es golpeado por detrás, pueden provocar "latigazos" que hacen que los músculos del cuello de los ocupantes del primer carro se contraigan en forma exagerada, para proteger la columna, provocando tortícolis severas.
Factores de riesgo
n Sufrir tumores en los tejidos o en los huesos cercano al cuello.
n Traumatismo en el parto.
n Enfermedades psiquiátricas.
n Golpes o accidentes.
n Uso de fármacos que causan espasmos musculares.
n Antecedentes familiares.
n Hipertiroidismo.
n Enfermedades cerebrales.
TIPS
n Malas posturas al trabajar, dormir o andar en carro, son los orígenes principales de este doloroso malestar que puede llegar a ser incapacitante. Para evitarlo, toma en cuenta lo siguiente.
Silla adecuada para el carro
Debe ser firme y no hundirse mucho. El cuerpo debe descansar sobre el acolchado y su distancia del volante, los frenos, el embrague y el acelerador debe ser acorde con la estatura para evitar incomodidades.
Apoya-cabezas
Las sillas del carro deben contar con estas piezas que permiten que el cuello descanse y mantenga una postura correcta con la columna durante el viaje.
Cama cómoda y buen colchón
La mejor postura para que el cuerpo descanse durante el sueño es acostarse de lado y con las piernas dobladas, formando una S con el cuerpo. El colchón debe ser firme; las almohadas, ni muy altas ni muy bajas.
En el trabajo
Adopta buenas posturas cuando lleves a cabo actividades prolongadas, procura que la silla sea lo más anatómica posible y que le dé buen apoyo a la columna vertebral.
Buena postura al sentarte
La espalda debe ir recta, apoyada en el respaldo o espaldar de la silla y los pies bien apoyados en el suelo.
Evita la quietud
Cuando el trabajo, estudio o el mismo descanso te lleven a la quietud, procura cada dos horas, por lo menos, levantarte, doblar las piernas, girar el cuello y estirar los brazos.