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"ENTRE TOMATES"

"Celebra España la tomatina"

"Toneladas de tomate se convirtieron en la munición perfecta para la batalla amistosa anual, tradición que se festeja el último miércoles de agosto"
07/11/2015 12:45

    NTX/AP

    BUÑOL, España (NTX/AP) ._ Decenas participantes se arrojaron toneladas de tomates unos a otros en una batalla amistosa que como ocurre cada último miércoles de agosto, la cual llenó las calles de la ciudad española con ríos de pulpa roja.
    La Tomatina como se le llama la evento se una fiesta que tiene lugar en el marco de los festejos populares de la localidad y se celebra cada último miércoles de agosto.
    La fiesta comienza a las 11:00 horas cuando varios camiones cargados con toneladas de tomates dejan su mercancía en la plaza de Buñol. Los participantes los utilizan como munición para librar una batalla entre ellos.
    Para evitar daños y lesiones, es norma obligada estrujar los tomates con la mano antes de lanzarlos, y se recomienda participar en el festejo provisto de gafas protectoras y guantes, aunque el índice de accidentes es muy bajo.
    Para esta fiesta se utilizan alrededor de 100 mil kilos de tomates. Se trata de frutos de baja calidad, no aptos para el consumo humano y que son cultivados especialmente para tal fin.
    La batalla, de una hora de duración, convierte la plaza de Buñol en un lago rojo y viscoso y son los bomberos de la localidad los encargados de la limpieza de las calles centrales, en lo que invierten unas tres o cuatro horas.
    La Tomatina de Buñol, que atrae cada año a miles de turistas de varias partes del mundo, comenzó en 1945 de forma casual durante los festejos populares, cuando una disputa derivó en una batalla con verduras y hortalizas de un puesto próximo.
    Un año después, los jóvenes que participaron en la reyerta quisieron repetir el altercado, y llevaron los tomates desde su casa.
    Eso mismo ocurrió en años sucesivos, por lo que el evento se instauró de forma extraoficial. 


    TRADICIÓN
    La tomatina tiene sus raíces en una pelea de comida entre amigos de la infancia que se ha vuelto una especie de tarjeta de presentación para Buñol, 40 kilómetros al norte de Valencia, en la costa oriental de España.