|
"Estados Unidos"

"Deportan hospitales de EU a inmigrantes enfermos"

"Pacientes ilegales heridos o inestables son repatriados ya que los hospitales no aceptan a pacientes sin seguro"
06/11/2015 10:01

    NUEVA YORK (NTX)._Hospitales estadounidenses repatrian por su cuenta a inmigrantes gravemente heridos o enfermos que no pueden hallar centros de rehabilitación dispuestos a aceptar pacientes sin seguro, publicó el diario estadounidense The New York Times.
    Medicaid, el programa médico estadounidense para personas de bajos ingresos, no cubre el cuidado a largo plazo para inmigrantes indocumentados, ni para inmigrantes legales recién llegados, señaló el rotativo en su nota principal.
    De acuerdo con el diario, esta situación crea un dilema para los hospitales, que están obligados por regulaciones federales a disponer que los pacientes que lo necesiten cuenten con cuidados médicos después de salir del hospital.
    Las autoridades de inmigración no desempeñan papel alguno en estas repatriaciones privadas, llevadas a cabo mediante ambulancias, ambulancias aéreas y aviones comerciales.
    La mayoría de los hospitales afirman que no realizan estas transferencias transfronterizas sino hasta que los pacientes están médicamente estables, y que se aseguran de dejarlos bajo cuidado de un médico en sus países de origen.
    Pero los hospitales operan en un vacío, sin asistencia o supervisión gubernamental, dejando un amplio espacio para transgresiones legales y éticas a ambos lados de la frontera, sostuvo el periódico en un amplio artículo sobre el tema.
    Algunos defensores de los derechos de los inmigrantes ven estas repatriaciones como una especie de "tiradero internacional de pacientes", en que las ambulancias se llevan a los enfermos en la dirección equivocada, lejos de los hospitales de primera categoría y hacia un cuidado médico de menor calidad, si acaso.
    "La repatriación es prácticamente una sentencia de muerte en algunos de estos casos", dijo el doctor Steven Larson, experto en salud de inmigrantes y médico de emergencias del Hospital de la Universidad de Pennsylvania.
    "He visto pacientes ser introducidos a empujones en un avión para ser sacados del país, y una vez que están fuera de vista, son olvidados", añadió.
    Los administradores de los hospitales ven estos casos como costosas transferencias que los obligan a asumir una responsabilidad por los disfuncionales sistemas de inmigración y salud.
    En muchos casos, argumentan, la única alternativa a las repatriaciones es mantener indefinidamente a los pacientes en los hospitales, con la consiguiente degradación de los servicios.
    "Para nosotros, esto introduce una carga en nuestro sistema, de tal forma que no podemos proveer un cuidado adecuado para nuestros propios ciudadanos", dijo Alan Kelly, vicepresidente de la organización Scottsdale Healthcare, que administra una red de centros de salud en Arizona.

    DEPORTADOS
    Según The New York Times, ninguna agencia o grupo da seguimiento a estos casos, por lo que es difícil cuantificarlos. 
    * Algunos hospitales y consulados ofrecieron estadísticas que dan una idea del fenómeno. 
    * Alrededor de 96 inmigrantes al año son repatriados por el Hospital St. Joseph's en Phoenix, Arizona 
    * De 6 a 8 por el Centro Médico Broward en Fort Lauderdale, Florida. 
    * 10 Son devueltos a Honduras por hospitales de Chicago desde 2007. 
    * Unos 87 casos de inmigrantes mexicanos manejados por el consulado de México en San Diego, California, la mayoría de los cuales terminaron en repatriación. 
    * Muchos hospitales repatrian inmigrantes gravemente heridos o enfermos sólo como último recurso. Otros son más agresivos y rutinariamente envían de vuelta a sus países a inmigrantes que no tienen seguro, ya sean indocumentados o no.

    "He visto pacientes ser introducidos a empujones en un avión para ser sacados del país, y una vez que están fuera de vista, son olvidados",
    Steven Larson
    Médico de emergencias del Hospital de la Universidad de Pennsylvania 


    UNA BATALLA POR LA VIDA
    Luis Alberto Jiménez, un ilegal de Guatemala es repatriado tras sufrir un accidente en Florida

    NUEVA YORK (NTX)._Hace ocho años, Luis Alberto Jiménez, un inmigrante indocumentado de Guatemala, tenía 35 años de edad, Jiménez quien trabajaba como jardinero, sufrió graves lesiones cerebrales en un accidente de tránsito en que estuvo involucrado un estadounidense ebrio.
    Un hospital comunitario en la localidad de Stuart le salvó la vida y, al no hallar un centro de rehabilitación que se hiciera cargo de él, lo retuvo como garantía por años a un costo de 1.5 millones de dólares. Lo que siguió abrió el camino a una batalla legal aún sin resolverse y con repercusiones nacionales.
    Jiménez fue repatriado por el hospital Martin Memorial. Después de obtener una orden judicial , más tarde invalidada, el hospital fletó una ambulancia aérea por 30 mil dólares y "devolvió a la fuerza a Jiménez a su país de origen", como dijo un funcionario del nosocomio.
    Desde su repatriación, Jiménez no ha recibido atención médica y está confinado a una silla de ruedas, bajo cuidado de su anciana madre. Su condición se ha deteriorado en el último año, con convulsiones, accesos de vómito y desmayos.
    El caso de Jiménez es aparentemente el primero en poner a prueba la legalidad de las transferencias transfronterizas de pacientes sin consentimiento de familiares o tutores.


    DA A LUZ EN CONDICIONES INFRAHUMANAS
    Esposada de pies y manos, Juana Villegas empezó el trabajo de parto de su hijo Gael, quien llegó al mundo mientras su madre era tratada como una criminal

    WASHINGTON (UNIV)._ "Te doy dos segundos para que le des un beso a tus hijos, porque te voy a ll eva r ". La mañana que Juana Villegas escuchó estas palabras marcaría el inicio de un calvario de seis días por la cárcel y el hospital de Nashville, Tennessee.
    Fue ahí donde terminaría esposada de pies y manos, mientras se le rompía la fuente y su pequeño Gael pugnaba por salir para irrumpir en un mundo donde su madre era tratada como una criminal.
    Juana Villegas fue detenida el 3 de julio mientras conducía la camioneta propiedad de su esposo, ella acababa de visitar a su médico y viajaba en compañía de sus tres hijos que se convertirían en testigos de un proceso de detención que los mantuvo bajo el sol durante más
    de una hora.
    El arresto, realizado por el sargento,Timothy Ray Coleman, se basó en la conducción "descuidada de la conductora". Aunque,según sospecha la familia de Villegas,el oficial la detuvo basándose en su aspecto racial.
    A pesar de estar en el noveno mes del embarazo y de advertir que se encontraba a punto de dar a luz, el oficial decidió arrestarla por no tener licencia de conducir, una infracción que suele resolverse con una citación. El oficial nunca informó a Juana Villegasde su derecho a realizar una llamada a su consulado.
    Juana fue recluida en la cárcel durante casi 48 horas hasta que rompió aguas y se le trasladó en una ambulancia al hospital.
    "En su traslado, Juana fue esposada de manos y pies y al llegar se le ató de una mano y un pie a la cama", aseguró Ozment.
    A Villegas, quien permaneció en todo momento custodiada por dos agentes, sólo se le liberó de pies y manos en el momento del alumbramiento. A las pocas horas, madre e hijo serían separados.
    Ella, esposada de nueva cuenta, regresaría a la cárcel, Gael, el pequeño, sería entregado a su padre por un grupo de enfermeras; a la madre se le impidió incluso dar el pecho a su hijo.
    "La han tratado peor que la gente trata en Nashville a sus perros", dijo a su abogado, Elliot Ozment.
    Mientras el sheriff Darron Hall asegura que se actuó como lo dicta el procedimiento, el Gobierno de México "sigue el caso" del maltrato a la inmigrante. Ahora, Juana Villegas se prepara para un complejo proceso judicial que se inicia este lunes.

    "La han tratado peor que la gente trata en Nashville a sus perros".
    Elliot Ozment
    Abogado de Juana Villegas