Oportunidad perdida

04/05/2026 04:00
    Con el anuncio de Rocha Moya, de solicitar licencia para separase del cargo, la oportunidad que señalamos se abrió, como una forma de dejar en el cargo a alguien que no encajara en esa red acusada

    La decisión tomada en el Congreso del Estado, en torno a la toma de protesta a Yeraldine Bonilla Valverde como Gobernadora interina del Estado de Sinaloa, significó a todas luces una oportunidad perdida.

    Y es que luego del posicionamiento que envió la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, sobre las acusaciones de narcotráfico contra Rubén Rocha Moya y otros nueve funcionarios, ex funcionarios, mandos y ex mandos policiales, sobre respaldar a los también representantes de la 4T, parecía una tarea casi imposible de soportar.

    Con el anuncio de Rocha Moya, de solicitar licencia para separase del cargo, la oportunidad que señalamos se abrió, como una forma de dejar en el cargo a alguien que no encajara en esa red acusada, de no pertenecer al mismo grupo, de frenar esa confianza que a Morena se le ha escapado como una fuga y de dar el mensaje de recuperar el control desde el mismo movimiento.

    Sin embargo prefirieron colocar a un elemento que estuvo siempre cerca de tres de los señalados en la lista de los Estados Unidos.

    Histórico, por cierto, aunque no de la forma en que hubiéramos querido, por ser la primera mujer en el cargo del Ejecutivo estatal, pero manchado también por un discurso que más allá de dar mensaje de unidad, es de desesperanza, por la enorme posibilidad de que nada vaya a cambiar.