"Aseguran sala de cine en DF tras la muerte de un niño"
MÉXICO (UNIV)._ La Procuraduría del Distrito Federal aseguró la sala del complejo Cinépolis Ermita Iztapalapa para buscar indicios sobre la muerte de un niño de 10 años que presuntamente recibió un disparo en la cabeza cuando se encontraba en compañía de su padre y su hermano viendo una película.
Edmundo Porfirio Garrido Osorio, subprocurador de Averiguaciones Previas Centrales, explicó que al menos quedará restringido el uso de la sala, pese a que ya pasaron 10 días del incidente, además que solicitarán a la empresa todas las filmaciones de cámaras con que pudiera contar el establecimiento; además se tomará declaración del personal que trabajó ese día.
"Vamos preservar, vamos a ver que hay, de lo que tenemos vamos a ver que hay. Es necesario preservar para buscar indicios, para ver que otros elementos tenemos".
El incidente ocurrió el pasado 2 de noviembre, a las 20:48 horas, en el complejo cinematográfico ubicado en la plaza Ermita Iztapalapa, cuando el señor Enrique Cuacuas y sus dos pequeños hijos veían una película.
Cerca de la media hora de haber comenzado la función, relata que escuchó un zumbido cerca de su oído y se percató que su hijo Hendrik comenzaba a convulsionarse. Sin saber qué había pasado, fue en busca de ayuda y aparentemente el personal de Cinépolis no supo qué hacer y sólo subió al niño a una camilla y se lo llevaron en la cajuela de un auto al hospital de la Comunidad Económica Europea. Más tarde fue trasladado al Hospital Dalinde, donde a pesar de cirugía en el cráneo, murió 48 horas después y fue que se notificó entonces a la PGJDF.
Cinépolis explica que su personal actuó conforme al protocolo y que todo el tiempo el niño estuvo acompañado de su padre. Tampoco se mencionó que hubiera sido lesionado por algún disparo.
Nadie escuchó el disparo que hirió de muerte a niño: Cinépolis
MÉXICO (UNIV)._ Eran 274 los asistentes a la función de la película Ralph El Demoledor en un Cinépolis en Iztapalapa. Atentos todos a la trama, nadie escuchó alguna detonación de una arma de fuego dentro de la sala, donde Hendrik, de 10 años, cayó mortalmente herido.
Pablo Jiménez, director jurídico de Cinépolis, dio su versión de lo sucedido ese 2 de noviembre.
Aseguró que una vez que estalló la emergencia dentro de la sala, personal de la empresa auxilió al padre y al menor, y que incluso contactaron a la Cruz Roja a las 20:38 horas para solicitar su presencia.
Jiménez narró que en respuesta, representantes de la institución recomendaron llamar al 066 para que de ahí se mandara el apoyo necesario. A las 20:40 horas, precisó, se hizo la llamada al número de emergencia.
"Nunca llegó una ambulancia", explicó el funcionario de Cinépolis, entrevistado en el canal ForoTV.
Precisó que el día del incidente, el pequeño fue trasladado abordo de un auto Mazda 3 tipo sedán, a un hospital cercano, donde se dieron los primeros auxilios.
"Nadie percibió una agresión, menos una detonación de una arma de fuego", sostuvo Pablo Jiménez, quien explicó que una vez que el pequeño Hendrik comenzó a ser atendido, el personal de la empresa se retiró, asumiendo que se trataba de un incidente médico que se había solucionado.
Rechazó que en la misma sala del complejo de Cinépolis en Iztapalapa, se hayan registrado otros casos similares al sucedido el pasado 2 de noviembre, cuando Hendrik Cuacuas fue herido mientras veía despreocupado la película Ralph El Demoledor.
Pero admitió que en marzo pasado sucedió un caso "difícil de explicar". Un hombre recibió una herida en un pie, que "afortunadamente no pasó a mayores", sin precisar si se trataba de una lesión por arma de fuego.
Dijo que en esa ocasión se pagaron dos mil 200 pesos por lo servicios médicos, y que la cantidad ponía en evidencia que no se trataba de un caso grave.