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Detrás de Página

Empezar a pensar en la reconstrucción

20/06/2026 22:24

    Meses inmersos en la espiral de violencia en nuestras ciudades y en nuestras comunidades nos obligan a levantar la cabeza no sólo para ver la crisis que nos asola, sino para pensar en la reconstrucción, sobre todo en lo que nos toca para tratar de ir avanzando hacia ella.

    Con eso en mente, la semana pasada tuvimos una visita en Culiacán: trajimos a uno de los expertos más reconocidos a nivel nacional e internacional en seguridad ciudadana, Ernesto López Portillo, para que nos ayudara a reflexionar de lo que vivimos y sobre las posibilidades que tenemos para salir adelante con la participación colectiva.

    Ernesto López Portillo, quien por cierto tiene algo de origen sinaloense, por ser su padre nacido en Mazatlán, es actualmente coordinador del Programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana, pero tiene casi 40 años de experiencia en el ramo de la seguridad pública y reforma policial, a través de la investigación, la docencia, consultoría internacional y activismo social a favor de la seguridad ciudadana.

    Licenciado en Derecho por la UNAM, fue director ejecutivo y fundador del Instituto para la Seguridad y la Democracia, un influyente centro de pensamiento; fue consejero de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal y, además de múltiples publicaciones en México y el mundo, es columnista del portal Animal Político y de Noroeste.

    Lo invitamos para algo muy concreto, para dar una conferencia titulada “Seguridad ciudadana: ¿Qué nos toca para la reconstrucción?”, que organizamos junto con Culiacán Participa, Tus Buenas Noticias y el Tecnológico de Monterrey Campus Sinaloa.

    Pero aprovechamos para unas horas antes realizar un taller con figuras representativas de la comunidad culiacanense, entre activistas, académicos, líderes empresariales, periodistas, en fin, todos interesados en participar en la mejora de nuestra sociedad y de contribuir en algo a salir de la crisis que enfrentamos.

    Obvio decir que tuvimos ese martes una jornada productiva y de avance, en la que pudimos reflexionar sobre lo que ha pasado, lo que hemos hecho, lo que hemos aprendido y lo que hemos dejado de hacer.

    No es sencillo pararse frente al espejo a realizar una actividad así, que incluya la autocrítica y la claridad para enfrentarla.

    Vimos desde un documento denominado Manual de Resistencia no Violenta hasta conceptos como el llamado Aprendizaje de la Resignación, entre muchos otros, que nos ayudaron a ir desentrañando el nudo fatal en el que estamos inmersos.

    Nos dejó claridades significativas, por ejemplo:

    - Toda política pública o propuesta de seguridad ciudadana eficaz y legítima, se soporta en la participación de la gente.

    - Ningún proceso de construcción funciona sin que personas que piensan diferente se sienten a dialogar.

    - Es vital sostener los procesos colaborativos, aunque nos vaya mal en ellos, ese es el verdadero desafío: trabajar juntos hasta el final.

    - Esta crisis que nos ahoga ya nos hizo resignarnos (aprendizaje de la resignación), porque como las acciones que realizamos no alteran los resultados negativos, esto nos lleva a adoptar una postura de pasividad.

    - Hacer conciencia de que “estamos rotos, tenemos una fractura gravísima y nos tenemos que remendar”.

    - La reflexión crítica es el núcleo del proceso, no basta vivir las experiencias, hay que interpretarlas críticamente. Vernos al espejo como sinaloenses: ¿qué estoy haciendo yo? ¿Soy parte de la solución? ¿Soy parte del problema? ¿Estoy haciendo algo?

    - El reto es cómo creamos y sostenemos procesos de convergencia que nos lleven a la construcción de la convivencia segura, justa y en paz

    - Debemos involucrar comunidades, no sólo geógraficas, sino sociales y de participación, en una “estrategia envolvente”.

    - Debemos inspirar, aprovechar que tenemos el incentivo movilizador que supone imaginar el cambio en Sinaloa. Una aspiración movilizadora, un ideal de futuro lo suficientemente poderoso y estimulante como para mitigar la desconfianza natural entre sectores totalmente opuestos.

    - Debemos pasar de bomberos a ingenieros, es decir, no mirar sólo el fuego encendido, sino mirar las causas que producen los incendios una y otra vez, y con eso poder hacer el soporte que los evite.

    - Grupos como el que nos reunimos reconstruye sociedades en el mundo.

    - No se resuelven estos temas sin la participación ciudadana en un esfuerzo sostenido.

    Este resumen nos muestra que el aprendizaje y la reflexión fueron amplios en esa jornada. Nos dimos una idea de qué tenemos que hacer. Pero también nos lo dijo y lo intuimos: “no es fácil, no es rápido, no es sencillo”.

    Sin embargo, percibimos, sobre todo, que tenemos la posibilidad de reconstruir nuestro estado, con “unidad, planificación y disciplina no violenta”.