Fuentes de información... ¿De dónde sale lo que publicamos?

    Desde la teoría de periodismo de hace décadas se han manejado como fuentes de información principalmente tres: personas, documentos u observación directa. Y siguen vigentes. Aún son de las principales fuentes que usamos.

    En una semana promedio en Noroeste producimos alrededor de 800 o mil contenidos, entre notas, reportajes o videonotas de temas muy diversos, que van desde lo comunitario, lo político o la seguridad, hasta espectáculos, deportes y eventos sociales.

    Toda esta información no sale de la nada, tiene un origen específico y a eso le llamamos fuentes. Fuentes de información, para ser más precisos, aunque en la práctica sólo le llamamos fuente.

    Desde la teoría de periodismo de hace décadas se han manejado como fuentes de información principalmente tres: personas, documentos u observación directa.

    Y siguen vigentes. Aún son de las principales fuentes que usamos.

    Las personas, obvio, son las que entrevistamos, que pueden ser figuras públicas como funcionarios o gobernantes, pero también artistas o deportistas famosos, o bien gente común, ciudadanos que tienen algo que decir, ya sea porque fueron testigos de un hecho o quieren denunciar alguna situación, o bien, porque siendo personas comunes hicieron algo extraordinario.

    Los documentos, lo mismo, desde siempre han sido origen de información, ya sea documentos oficiales mostrados abiertamente por alguna autoridad o personas involucradas, o bien, documentos oficiales que son filtrados a algún periodista para enterarlo de una situación o un hecho que quiere ser expuesto.

    Pero también documentos históricos, minutas de sesiones, presupuestos públicos, proyectos de ley, acuerdos legislativos, órdenes ejecutivas o cuestiones de procesos judiciales, en fin los documentos, como las personas, son fuentes infinitas.

    Y por último, de las fuentes tradicionales de información, y quizá una de las más importantes en cuanto a rigor periodístico, es la observación directa del periodista. La descripción que el reportero hace de un hecho que atestiguó. Es decir, si el periodista está reporteando una protesta, independientemente de las declaraciones que pueda tener, por supuesto que una parte muy importante de su nota se basa en describir lo que él está viendo.

    Y esta descripción un reportero la puede hacer de cualquier hecho que atestigüe, desde un partido de beisbol o futbol, hasta un casamiento, pasando por un proceso judicial, un concurso, una manifestación, un concierto.

    ¿Qué es lo importante en la descripción del reportero como fuente de información para una nota? Que describa con hechos, con datos duros, no con adjetivos o juicios. Por eso es tan importante la confianza que el medio debe tener en el reportero. Por eso los medios necesitamos reporteros confiables, porque lo que sus ojos ven es lo que le mostramos a los lectores.

    Pues bien, además de estas tres fuentes básicas, en los documentos destaca una que en los últimos años, y más ahora con la pandemia, ha resurgido en importancia y son los boletines o comunicados de prensa.

    Hasta hace unos años, pocos años en realidad, los boletines eran un tanto menospreciados en las salas de redacción de medios independientes. Se recibían y casi en automático se desechaban, pues usualmente era información oficialista sin mucho valor.

    Sin embargo, de un tiempo para acá, dependencias importantes, como la Secretaría de Salud, Secretaría de Defensa, la Guardia Nacional, incluso organismos de alto nivel en cuanto a influencia, como Coparmex, o instituciones educativas, retomaron el boletín como un canal para informar de hechos o eventos, y sí empezaron a dar información relevante, por lo que los medios independientes no tuvimos más remedio que empezar a voltear cada vez más hacia los comunicados oficiales que nos hacen llegar por diferentes medios, ya sea por correo, por whatsapp o incluso por redes sociales.

    Y aquí saltamos a la gran fuente actual que desde hace unos años se ha ido apoderando de las redacciones: el internet y las redes sociales.

    Internet como tal no es una fuente, más bien es una plataforma desde donde tenemos acceso a información de todo tipo. Ahí nosotros buscamos apoyarnos en sitios oficiales, serios, profesionales, que suben información valiosa, probada, documentada.

    Afortunadamente las dependencias, organismos, universidades, académicos, científicos, gobiernos, cada vez tienen sitios y redes más estructuradas y con información que nos es muy útil como fuente de información.

    Así, por ejemplo, si seguimos la información de un huracán, sabemos que las redes y sitios de internet de la Comisión Nacional del Agua con el Servicio Meteorológico Nacional, o el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, por ejemplo, son fuentes vitales.

    En cuestiones científicas, por ejemplo, a través del internet podemos rastrear información en los sitios de la UNAM o de cualquier otra fuente académica reconocida, o de organismos como la Organización Mundial de la Salud y muchos más.

    Y las redes sociales, ni se diga, desde los gobernantes, pasando por presidentes y todo tipo de funcionarios de todos los países del mundo, hasta poder seguir en Twitter y usar la información, por ejemplo, de la Defensa de Estados Unidos, de la ONU, del Papa... o de gobiernos locales, artistas, deportistas, ONGs, especialistas...

    Ciertamente tenemos información ilimitada y millones de fuentes a las que podemos tener acceso, la clave es saber elegir ambas de manera acertada, rápida y saber convertir los datos que ahí nos dan en una lectura útil, atractiva y eficiente para nuestros lectores.

    Así, las redes sociales y el internet han venido a complementar herramientas tradicionales como la entrevista, la investigación documental y la observación directa. Todas las usamos a diario para lograr tenerlo a usted al día con información cuidadosamente seleccionada por nuestros periodistas.

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